martes, 6 de septiembre de 2016

Ruiloba- Lisboa

Como siempre las banderas de la tierra en la mochila( + fotos de lisboa en fotografías)


Lisboa, un vecino desconocido

Lisboa, un vecino desconocido.

Cuando son las 14:00 del día 27 de agosto de 2016, sentado en el castillo de este emblemático buque escuela habiendo finalizado la maniobra general, veo Lisboa por la popa con la certeza de que algún día volveré y lo haré por dos motivos: por su belleza y por las amistades que viven aquí.
Lisboa, un vecino desconocido para muchos españoles (palabras de mi amigo villar), es una ciudad muy bonita, con mucha historia y con una gente que, en su mayoría, es  muy agradable. Estos días he podido disfrutar de la ciudad junto a mis compañeros de barco y junto a mi amigo y compañero de la Cruz Roja, José Manuel Villar. A este agradezco enormemente su atención y el increíble día que pasamos de ruta motera conociendo Lisboa, sus alrededores y sus fondos con buceada incluida. Gracias y volveré.

En estos días he podido observar que en la vida del Portugués hay tintes españoles, más de los que un español tiene de Portugal. Las razones no las sé pero me gusta ver que no solo somos dos patrias unidas por frontera, sino que son muchas más las cosas que nos unen.
Hoy envidio sanamente a mi primo Víctor que vendrá de erasmus a esta bonita ciudad. Estoy seguro que disfrutará de la ciudad y aprenderá muchas cosas. Además, podrá ver más de un partido del Benfica.

Me gustaría agradecer que hoy, en la salida de Lisboa, me mandaran subir al palo a grabar la salida. Fue increíble estar subido en la gavia y pasar el puente de Lisboa por debajo. Unas vistas increíbles.

Dicho lo cual de esta ciudad, resumo mi estancia aquí recomendando su visita. Junto a Sintra, otra maravilla de la que solo pudimos disfrutar una mañana, pero que bien merece una semana para conocer sus palacios castillos y jardines.

Rolando ya con fuerza los vientos alisios, este barco empieza a cortar millas con su roda a la vez que sigue dando experiencias únicas. Por la proa nos quedan siete días de navegación hasta Las Palmas de Gran Canarias y, si todo va como está previsto (difícil cuando todo fluye al capricho del viento), navegaremos con el siguiente aparejo: contrafoque, foque, petifoque, trinquete cruz, velacho bajo, velacho alto, juanete, cangrejos y cangreja. Parece que vamos a correr estos días.

En el castillo del Juan Sebastián de Elcano, con la espalda apoyada en los refuerzos del rolete, me encomiendo a la santísima virgen del Carmen para que nos guíe en esta travesía.
Servicio Sacrificio y buena proa.

martes, 23 de agosto de 2016

Cada uno tiene un placer que lo arrastra



Trahit sua quemque voluptas… cada uno tiene un placer que le arrastra.
Así es, cada uno tiene un placer que le arrastra y hoy cuando es 20 de agosto de 2016, este que escribe es arrastrado por el sabor del salitre en los labios; por los cielos estrellados en medio del océano; por las increíbles puestas de sol; por los animales marinos más peculiares del mundo… En fin, soy arrastrado por la mar y, como no, por el orgullo y satisfacción de servir a mi país, España, y toda la gente honrada que lo forman.
Atrás han quedado unos días de permiso donde he podido disfrutar de uno de mis grandes tesoros: mi pueblo. Un tesoro compuesto por vecinos, amigos, paisajes, nuevas amistades… de los que he disfrutado enormemente y con los que he compartido experiencias y alguna que otra preocupación. Agradezco todo el cariño que me habéis brindado. Asimismo, no puedo olvidarme de dar las gracias a mis padres, a güelita, a las Titas, a mis tíos y primos, a mis amigos del pueblo, a mis amigos de la Cruz Roja, al grupo de trajes regionales de Trasierra, a Pichu, a Isabel la del barrio, a Don Antonio, a Beni, a Chucho, a Joaquín, a Miguel y a cantidad de gente, para quienes no tendría suficientes hojas para nombrarlos en este blog.
Pero al igual que agradezco los días de permiso, estos últimos he sentido la necesidad de salir de tanta reunión, de sentir el perfume de la mar y pisar la cubierta de un buque, dado que ni el cuerpo ni la mente olvida lo que somos: Marinos al Servicio de España.
Quiero agradecer enormemente a mi hermano Alberto, a Paula, la mejor novia que mi hermano podría tener, y a mi prima Ana María que vinieran a despedirme a Cádiz. Siempre digo que no hay nada con más valor que el abrazo de un ser querido y mucho más en un momento emotivo donde los sentimientos del deber se enfrentan a las devociones. Gracias.
Siempre me gusta hacer memoria y recordar cuando leía en todos los cuarteles, ya fuera de la Guardia Civil o de las fuerzas Armadas, esa frase que dice “todo por la patria” y lo consideraba una exageración. Pues bien, no lo es. Cuando uno decide entrar al servicio de España, sabe que da todo por ella. Sabe que abandonas los amores, dejas solos a tus padres, dejas los bienes del mundo, te alejas de tus amistades y pierdes la oportunidad de asentarte, de tener una vida de menos trasiegos y aventuras. Pero con el tiempo, eres consciente que en la patria encuentras tus amores, tus padres, los bienes del mundo, las amistades, la calma... y, sobre todo, la empatía con uno mismo.
No quiero que nadie piense que al servir a España olvidas lo que eres. Para nada. Siempre intento no olvidar lo que soy, de dónde vengo y no hay mejor ejercicio para ello que recrearme contando historias de mi pueblo, de mi familia y de mis amigos a mis compañeros de armas.
Me gustaría agradecer a Monti (anterior compañero de pañol) y a Barea (compañero de la escuela de Ferrol) haber venido a nuestra despedida. Deseándoles, también, suerte en su nueva andadura como sargentos de Marina. Gracias y ¡suerte!
Me despido de esta primera redacción del LXXXVIII crucero de instrucción, con el aparejo de cuchillo (toques, cangrejos y stays) en demanda de las costas de Portugal para recalar en Lisboa y encomendándome a la Santísima Virgen de los Remedios para que disponga de mí en esta próxima aventura.
Servicio Sacrificio y buena proa

jueves, 14 de julio de 2016

Resumen final



Resumen final.
Apoyado en el candelero del castillo, cuando nos restan escasas millas para completar este crucero de instrucción, hago un ejercicio de memoria de mi pequeña etapa en la Armada.
Ahora que paso en mi mente todo lo vivido como si pasara las páginas de un libro a gran velocidad, llego a la conclusión de que este viaje no ha sido un viaje como otro cualquiera, sino que ha sido un gran sueño.
Un sueño con muchos episodios buenos y malos atravesados a un largo, paginas impregnadas de mar, velas, olas alzadas en espuma, sangre propia y ajena, decepciones y alegrías. Esto es lo que se viene a llamar una aventura.
Hoy puedo presumir de haber cruzado el océano Atlántico a vela, en el buque más antiguo y con más millas cortadas con su roda del mundo.
En él he visto mundo, he conocido grandes ciudades, otras culturas, muchos estilos de gentes…
En él he podido contemplar la belleza de los cientos de delfines que nos hemos tropezado jugando con nuestra proa.
En él he gozado de alguna ballena, tiburón, peces voladores, peces limón…
En él he visto aves de todo tipo.
En él he visto los amaneceres y atardeceres más bonitos de mi vida.
En él he disfrutado de los cielos más estrellados que uno se puede imaginar.
En él he conocido a grandes personas.
En él he hecho grandes amigos.
En él he aprendido un oficio, el de gaviero.
En él he sentido un orgullo inerrable de ser español.
En él he aprendido a valorar la vida pasada.
Y lo más importante y que aquellos que sepan lo dura que resulta la vida de mar sabrán lo difícil que es esto, he madurado como persona, he reforzado mi personalidad y mis valores. Y aquí es donde debo mucho a muchos, a esos que me han demostrado amistad incondicional y que de tanto apoyo han servido. Un apoyo necesario en algunas ocasiones y, aunque es una verdad irrefutable que la soltería es la mejor prenda que puede adornar a quien escoge la carrera del salitre, también se sufre la distancia de todos los seres queridos.
Hoy también tengo la certeza de que la mar te exige una dureza de corazón y de cabeza enormes, pero siempre te acaba dando esa tranquilidad de espíritu que solo llegas a experimentar cuando estas inmerso en las aguas.
Hoy tengo un sentimiento encontrado. Es evidente que tengo unas ganas enormes de tocar tierra por un periodo superior a cinco días, de poder tener alguna tarde libre, de poder disfrutar un fin de semana sin tener ninguna ocupación, de tomarme una mistela con una tapita de queso, de visitar a la familia y amigos pero, aunque parezca de locos, tengo ganas de empezar el nuevo crucero y de tener nuevas experiencias. Después de todo la mar es nuestro verdadero hogar, el que escogimos para vivir.
Me gustaría dedicar unas palabras de gratitud a la gran mayoría de compañeros que, con su humildad, su compañerismo, su afán de trabajo y su paciencia, han conseguido que este barco realice este LXXXVII crucero de instrucción sin graves percances, lo que es una auténtica hazaña digna de grandes personas. A todos vosotros  ¡GRACIAS!
Quiero pedir perdón a tod@s  los que haya podido ofender a lo largo de este crucero, ya que en estos cuatro meses es por seguro que he cometido más de un error.
Yo hoy acabo esta aventura orgulloso de mi mismo. Orgulloso de haber seguido con el legado de servicio y sacrificio de tantas generaciones de hombres y mujeres entregados a la mar en nombre de España y de haberlo hecho en la Real Armada Española. Esa que descubrió medio mundo y que llevó nuestra lengua consigo para ser lo que hoy es: un idioma hablado en medio mundo.
Para acabar quiero agradecer a la Santísima Virgen María en las distintas advocaciones de los Remedios, del Carmen, de la Barquera, del Rosario… su protección durante este crucero de instrucción.
Bendita sea tu pureza y que eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti celestial princesa, dulce sagrada María yo te ofrezco en este día, vida, alma y corazón, mírame con compasión no me mires madre mía.
Hoy más que nunca SERVICIO, SACRIFICIO Y BUENA PROA.

Marín a una eslora



Marín a una eslora.
A escasos dos días de llegar a tierra española, la actividad en el barco sigue como de costumbre: los trabajos avanzan y el buque se encuentra de buen ver, lo que se agradece enormemente después del trabajo que conlleva su mantenimiento.
El pasado sábado la brigada de maniobra realizó una comida en cubierta donde se aprovechó para despedir a los dos oficiales de maniobra que, por desgracia, ya que son los mejores oficiales del barco, cambian de destino. La brigada tuvo un detalle con ellos, además de con la gente comisionada que ha venido a currar “mano a mano” con nosotros en esta navegación. Yo, a título personal, quiero agradecer a todos su trabajo en el barco y de una manera especial a Don Carlos Santa María, que es el alférez de navío que ha ejercido de oficial de maniobra. Este es de los pocos oficiales que conserva los “cojones” (perdón por la expresión) bien puestos, como los tenían aquellos como blas de lezo, Cristóbal colon, Elcano e infinitos marinos españoles. Pido a la santísima virgen del Carmen que lo guarde noble, valiente, sagaz y justo por muchos años.
Antes de acabar esta redacción os voy a contar quienes son mis compañeros de vigilancia. La 1° vigilancia la componen:
Sebas: ya os he hablado de lo fenómeno que es.
Sergio: este es mi paisano del que ya os he hablado
Parrales: este es un crack con el que hemos aprendido mucho y con el que hemos reído más aún. Admiro su humildad y su comprensión hacia todos los pelones.
Bismark: este es un jabato de 1,86 más o menos, con un alma y carácter de niño. Esto hace que sea muy difícil “sacarlo de sus casillas”. Con Bismark pasamos ratos muy muy buenos
Alejandro: es sevillano y un tío fenómeno, tiene un carácter bonancible y es muy paciente. Al principio da la sensación de ser una persona muy reservada, pero con confianza demuestra ser mucho más abierto y sociable.
Jesús: Jesusito, como yo lo llamo, es una de las personas que más aprecio del barco, quizás sea con quién más vacilo del barco y con quién más risas me hecho, ya que como buen andaluz resulta muy gracioso. Además, es un chaval muy noble y con un gran corazón. Espero que siga así de buena gente.

Estos son todos los que hacen, con su buen carácter, que este crucero se me haya pasado volando. Siempre me acordaré de ellos y de los buenos momentos que hemos pasado.
Para acabar me encomiendo a la Santísima Virgen de los Remedios para que nos guíe en estos días que restan a España.

Votación a bordo



Votación a bordo.
Hoy es 20 de Junio de 2016 y nos encontramos a palo seco (sin ninguna vela dada) en las bonitas islas de las Azores. ¿Por qué este pequeño cambio? Debido a la repetición en España de elecciones. Por este mismo motivo es por el cual ha embarcado a bordo un notario que dará testimonio de cómo la dotación del buque escuela Juan Sebastián de Elcano realiza el derecho a votar según refleja la constitución Española. Esperemos que la jornada electoral trascurra sin incidentes.
Por lo demás, atrás hemos dejado un fin de semana intenso donde hemos podido disfrutar de la famosa fiesta de las casetas.
Esta fiesta consiste en que cada especialidad prepara un escenario y realiza alguna actuación que, seguidamente, será valorada por un jurado popular.
La fiesta está muy bien, mejor incluso que la fiesta del paso por el ecuador. La única pega fue que tanto la brigada de maniobra como la de hostelería decidieron no hacer caseta, lo que hizo que la celebración no luciera todo lo esperado.
Otra sorpresa fue que el día de las casetas, el sábado por la mañana, tuvimos un trasbordo de material y rendimos honores a la fragata f-105 que se dirige con rumbo a Nortfoldt a realizar unos ejercicios militares con la armada estadounidense. Fue un gusto tropezarse en medio del océano embarcado el buque más antiguo de la Armada con el barco más moderno, que es la fragata Cristóbal Colón. Creo que tanto un barco como el otro disfrutaron enormemente del encuentro. Deseo profundamente que disfruten de su estancia en EEUU.
Para acabar de resumir la semana, cuento que ayer domingo embergamos el trinquete nuevo, remplazando así el roto por la tormenta. La maniobra salió perfecta y fue un gusto ver lo bien que trabaja la brigada de maniobra, siempre tan unida y dispuesta al trabajo.
Dicho esto os voy a hablar de mi paisano y amigo Sergio. Es una pena que no haya participado mucho en el blog aunque creo que él está llevando un diario más personal. Sergio es un chaval fenómeno y, como buen cántabro, es un trabajador infatigable. Además, una de las cosas que admiro de él es su afán, su curiosidad por saber, conocer y descubrir. Hay muchas veces que te sorprende con historias, curiosidades… que nos hacen quedarnos escuchando como niños. Asimismo, tiene un espíritu joven que hace que siempre esté gastando bromas y revolviendo a la gente. Yo discuto mucho con él, sobretodo por lo desordenado que es, pero creo que nos tenemos un aprecio mutuo.
Me encomiendo a la Santísima Virgen del Carmen para que nos guarde en estos días de navegación de azores a Marín.
 Servicio Sacrificio y buena proa.

martes, 12 de julio de 2016

Enfrentándonos al ciclón



Enfrentándonos al ciclón.
Hoy es 12 de Junio en la mar y ya nos encontramos más cerca del centro del océano Atlántico que de las costas estadounidenses. Atrás hemos dejado unos días en los que, como ya advertí, el temporal nos sacudió pero bien.
Siendo el miércoles 9 de Junio, el cumpleaños del cabo Suso, navegábamos con el siguiente aparejo:
Cangreja antagallada en segunda faja, cangrejo del popel, cangrejo del proel, cangrejo del trinquete antagallado en segunda faja, trinquetilla, contrafoque y de velas de cruz el trinquete y los dos velachos.
Siendo las seis de la tarde aproximadamente fuimos castigados por un fuerte ciclón que llegó a registrar hasta 57 nudos de velocidad, lo que vendría a ser unos 106 km\h. Unidos a la fuerte mar de fondo que llevábamos sufriendo durante tantos días hizo que sufriéramos unas horas de tensión en las cuales pudimos ver al barco coger unas escoras increíbles, hasta el punto de embarcar agua por el portalón de la banda de sotavento y de que el trinquete cruz rompiera todos los embergues para, posteriormente, romperse en mil pedazos. Es increíble ver como el viento destroza una vela de 350 metros cuadrados como si de un globo se tratase.
En situaciones como la del miércoles se ponen en evidencia muchas cosas: son en esos momentos cuando uno puede ver quién es un marino de verdad, cuando en una situación difícil se crecen y demuestran su valor. Dice el refrán que “con buena mar todos somos capitanes”. Me gustaría agradecer el trabajo a todos aquellos que no dieron un palmo para atrás y, que si lo dieron, fue para coger carrerilla. Siempre es un placer compartir situaciones con ellos.
Para acabar os voy a hablar de mi compañero y amigo Andro.
Andro, al igual que 19 compañeros más, es curso mío. Además, es una bellísima persona que con el paso del tiempo, al menos al que escribe, le ha demostrado una gran amistad (tan necesaria en ciertos momentos en la mar). A Andro le solemos llamar papa Andro porque siempre acudimos a él para que nos dé consejo y, aunque aparenta ser muy reservado e independiente, cuando tiene confianza en ti cambia considerablemente. Para resumir a este gallego de Pontevedra, la primera provincia de Portugal (frase que utilizo para hacerle apretar dientes) es un amigo de esos que no falla. A él también mi agradecimiento.
Agradezco a la Santísima Virgen de los Remedios el amparo brindado durante estos días de temporal.
Tú eres mi reina,
si, bella rosa de amor,
por eso siempre a ti
dedico mi canción.
Servicio Sacrificio y buena proa.

Volvemos para España



Volvemos para España.
Hoy, día 7 de junio de 2016, dejamos por la popa el continente americano apuntando con la punta del bauprés hacia España. Atrás dejamos momentos únicos, paisajes inimaginables y gentes de buen corazón.
Antes de empezar a contaros como serán nuestros próximos días quiero relataros las experiencias vividas, durante seis días de puerto, conociendo las ciudades de Nueva York y Washington.
Los primeros cuatro días de estancia en puerto los pasamos en Nueva York, durmiendo una media de cinco horas diarias y “pateando” la ciudad el resto del tiempo; pero créanme, merece la pena.
Nueva York es la capital del mundo, una ciudad en la que uno ve cosas que jamás pensó que existieran. Como anécdota a esta afirmación quiero contar una experiencia vivida el primer día que llegamos a la ciudad: nada más alcanzar Nueva York dejamos nuestras pertenencias en un hotel y cogimos el metro en dirección a la famosa calle “Times Square”. Imagínense salir de la tenue luz de las galerías del metro de Nueva York y ver esa cantidad de pantallas cargadas de material publicitario que llegan a ocupar dos calles… Créanme que un joven de pueblo como yo jamás pensó que todo eso existiera.
¿Por qué capital del mundo? Por sus edificios como el Empire State, el cual tuvimos la ocasión de visitar; el puente de Brooklyn; el central Park o la famosa estatua de la libertad que tanto sentimiento desprende. Tal y como podéis comprobar, no perdimos el tiempo en ningún momento.
Después de haber visto el museo de los atentados del 11 de Septiembre y de poder imaginarse desde el terreno la magnitud de aquella desgracia, quiero hacer un reconocimiento a todas las personas que perdieron allí la vida, a todas las que colaboraron en la restauración de aquel amasijo de escombros. En definitiva, al pueblo americano.
Personalmente considero que es durísimo contemplar el museo del 11S: los vídeos, testimonios, fotos, materiales de las torres... hacen que uno llegue a emocionarse. Yo  recuerdo perfectamente el día del atentado: estábamos en casa de Camuchi desmontando la carroza del día del “Mozucu” y en el momento en el que nos llamó para contárnoslo, nos sentamos todos delante de la tele a observar aquella desgracia. Recuerdo como Francisco, en aquel sofá, la catalogó como el inicio de la Tercera Guerra Mundial.
A día de hoy, habiendo estado en el lugar de los hechos, todavía me cuesta creer lo que allí pasó y, más aún, cómo junto a lo que fueron los cimientos de las torres gemelas resurge un increíble rascacielos (el más alto de Nueva York) que demuestra el orgullo de cómo el pueblo americano se repuso de tal desgracia.
Al pueblo americano: mi más absoluto respeto.
También me gustaría contar que uno de los días de nuestra estancia en esta ciudad salimos vestidos de militares, siendo este el mayor orgullo del mundo. Es increíble como el pueblo americano agradece y valora tu servicio. “Gracias por su servicio” era la frase que siempre escuchábamos de la boca de cantidad de gente, pero no solo eran palabras, sino hechos: te invitan a comer, a beber; te regalan entradas a museos, edificios emblemáticos; te permiten saltarte colas para entrar a cualquier cosa… En fin,  otro reconocimiento al pueblo americano por su patriotismo. Ese patriotismo que tiene todo americano sea republicano o demócrata.
Para acabar esta pequeña descripción de Nueva York os exhorto a todos a que paséis unos días aquí y disfrutéis del conjunto de cosas que esconde este lugar que yo considero capital del mundo.
Sin embargo, esta no fue nuestra única escapada, ya que pudimos hacer una visita organizada por el barco a Washington. Aunque fue bastante fugaz pudimos ver la Casa Blanca, el Capitolio, el monumento a Corea, el monumento a los fallecidos en la Segunda Guerra Mundial, el monumento a Washington, el cementerio de todos los caídos en la Segunda Guerra mundial... Todo en esta ciudad es también increíble, pero lo que más te hace emocionar  es observar la cantidad de tumbas en las que se reflejan los nombres de millones de personas que, combatiendo contra los nazis, perdieron su vida. A toda esa gente, a todos esos héroes que hicieron que hoy vivamos en países libres de elegir su futuro, les brindo mi más absoluto respeto y admiración.
Para resumir nuestra estancia en las ciudades de Nueva York y Washington me gustaría esclarecer que han sido dos grandes destinos en los cuales hemos pasado grandes ratos y donde hemos visto cosas inimaginables para una mente como la mía. Espero volver en algún otro momento. Incluso se habla que el próximo año, sobre estas fechas, tocaremos el puerto de Nueva York ¡esperemos que así sea!
Ahora da comienzo una travesía larga de 27 días donde, según parece, tropezaremos con alguna fuerte tormenta y muchas nieblas. Esperemos que la fuerza de la dotación, la experiencia marinera de este viejo barco y la protección de la Santísima Virgen del Carmen nos lleve a buen puerto.
Hoy os voy a hablar de mis compañeros del pañol. Ellos son Miguel (ya os he hablado de él), Sebastián (también sabéis de él cuando conté el día que recibió una condecoración), Merlo, Monti y Fer.
Merlo esta comisionado en el Cano para este crucero, aunque ya lo había estado antes, concretamente estaba en el palo mesana con Don Germán cuando este era el contramaestre de este palo. Merlo es un chaval fenómeno, con un carácter muy bonancible, un gran trabajador y habilidoso en el curro. Yo he aprendido mucho de él y espero que se anime a venir al siguiente crucero.
Después esta Monteagudo o Monti, como todos lo llamamos. Este es un tío con una paciencia y un carácter envidiable: desde que estoy embarcado nunca he visto a Monti enfadarse. Además es un tío currante, lo que hace que desee con todas las ganas que apruebe a suboficial y pueda, con su mente abierta, mejorar cosillas de la Armada.
Para acabar está Fernando que, si Dios quiere y el segundo comandante también, claro está nos abandonará este siguiente crucero para estudiar e intentar aprobar para guardia civil. Espero que tenga suerte porque Fer se merece todo lo bueno que la Armada pueda darle, pues es un trabajador ejemplar y muy buen compañero y maestro. Asimismo, espero con ansia verlo prestando servicio a España desde el benemérito cuerpo de la guardia civil.
Para acabar me encomiendo a la Santísima virgen del Carmen para que nos acompañe en esta larga travesía por aguas del Atlántico.
Servicio Sacrificio y Buena Proa.

sábado, 4 de junio de 2016

Un amargo adiós...

Hace mucho que no escribo ni subo ningún video ni foto ni sabéis de mí.

En cuanto a los puertos que hemos visitado:

-Cuba: me parece que viven en una burbuja de la que no les permiten salir, pero aun así ellos viven con felicidad y buscan la manera de ser alegres. La ciudad de la Habana es impresionante, su parecido con Cádiz alucinante aunque la pobreza y la poca rehabilitación de los edificios hace que pierda la esencia. 

-Miami: era tal y como me la esperaba... dinero dinero y dinero. Chicas guapas y operadas y tíos con coches impresionantes, cubatas a 25$, pizzas por 30$ y un largo etc.

-Baltimore: No puedo decir nada de Baltimore, nos fuimos Rebe, Andro, Sergio, David y yo a Nueva York y unicamente puedo decir que es alucinante, para mi la mejor ciudad en la que hemos estado a día de hoy. Toda su belleza representada en los monumentos, edificios, las personas con su amabilidad... Uno de los días salimos vestidos de militar y la amabilidad de las personas era increíble, te daban las gracias por la calle por tu servicio, te invitaban a comer y sencillamente flipan con los militares, se les respeta diez mil veces mas que en España. 

Ojalá en España fueran la mitad de como son en EEUU con los militares. Muchos me criticaran por decir esto de los militares, porque piensan que somos unos acabados de la vida pero se equivocan, muchos tenemos estudios y estamos aquí por una razón u otra, fuera de casa viendo meses un extenso mar que no termina nunca. Visito países y ciudades que tú no veras en tu vida pero no duermo en mi cama, trabajo unas 10 horas diarias, me levanto de madrugada para montar puntos nocturnos y no entiendo de sábados ni domingos. El que quiera vivir como yo que entre y se dará cuenta que no es oro todo lo que reluce. 

Y hoy día 4 de Junio de 2016 es mi ultima noche en puerto extranjero, ya esto se va terminando, mañana haremos 3 meses que llevamos fuera de casa y de los nuestros. Se les echa de menos a todos, me acuerdo cada día de ellos. Quiero una fiesta con mis colegas, una cervecita con mi familia y poder abrazar y besar a mis padres. 

Se que solo son 31 días los que me quedan para poder hacerlo, pero desde aquí viendo solo mar se hace eterno. 

Me da pena que este crucero acabe pero es hora de que lo haga ya, lo vivido aquí dentro se lleva en la cabeza y en el corazón, horas y horas de guindola, confesiones de amigos, llantos, risas, peleas,  aprendizaje, atardeceres preciosos y recuerdos para toda una vida. 

Gracias a tantos por hacer posible lo que he vivido.

viernes, 3 de junio de 2016

Hoy puedo decir que un Tolano estuvo en la NASA



Hoy puedo decir que un Tolano estuvo en la NASA.

Han pasado dos semanas desde que no cuento las experiencias que nos está ofreciendo el buque escuela “Juan Sebastian de Elcano”. Después de abandonar el bonito país de Cuba, tuvimos dos días de navegación antes de entrar en la más que lujosa ciudad de Miami.

La entrada a esta ciudad es inimaginable para una mente como la mía que nunca ha vivido entre grandes lujos: las increíbles penínsulas repletas de mansiones extraordinarias con yates, de todos los gustos y tamaños, atracados a los muelles de las mismas; los vehículos lujosos que circulan por la ciudad… En definitiva, Miami es el mayor “club de ricos que jamás pensé que podría ver. Aquí, cuando vas andando por las calles de Miami Beach, lo realmente extraño es ver un coche “normal”, pues solamente te encuentras con Ferrarys, Porches, Camaros, Mercedes, Lamborginis… (Cuanto disfrutaría mi amigo Fernando viendo la cantidad de Ferrarys que tiene esta ciudad)

En fin, una ciudad fuera de lo normal en la cual tengo claro que, si fuera multimillonario, no vendría a vivir ya que hay sitios mucho más increíbles que esto. Pero como siempre escucho decir a mi padre: “el dinero llama al dinero”. Lo que tienen bien aprendido la cantidad de famosos y gente rica que hay aquí.

Como yo no tengo dinero como para pagar por una cerveza entre 17 y 20€, decidí pasar solamente un día en la ciudad de Miami (suficiente para apreciar el estilo de vida) y alquilar un coche para recorrer el estado de Florida, que eso sí que es una preciosidad. Pude transitar las islas del sur de Florida, conocidas como los caños, y pude visitar Cabo Cañaveral y la estación de la NASA.

Todas estas visitas fueron un acierto, pues todo es una preciosidad: tanto las islas del sur, compuestas por pequeños islotes repletos de maleza y con casas modestas que resurgen de entre la misma; los embarcaderos con sus barquitos, a los que se llegan por un pequeño sendero; como la costa del Cabo Cañaveral y la NASA allí situada. .
Para resumir este puerto, pienso que Miami es una ciudad lujosa más que bonita. Una ciudad que impresiona pero que únicamente enamora a aquellas personas que tienen como único fin vivir entre grandes lujos materiales.

Otra reflexión que me gustaría hacer es el tremendo contraste que hay entre dos ciudades situadas a 90 millas: La Habana y Miami. No hay duda que uno aprende viajando, pero también el conocimiento hace que te surjan muchas más dudas y curiosidades con difícil solución. Espero que algún día estas ciudades estén más unidas, pues los vínculos que tienen son enormes.

Por lo demás, la vida en el barco sigue parecida. No recordé contar en anteriores redacciones que el ministro de exteriores, Margallo, estuvo de visita en el barco durante la escala en Cuba y presenció la misa a bordo.

Hoy, que es sábado, se está realizando la carrera “24 horas” de Elcano, que consiste en que la dotación, voluntariamente, se apunta a correr 10 minutos cada uno. Así se está corriendo día y noche hasta completar 24 horas e intentar batir el récord de kilómetros de otros cruceros. Este tipo de actividades a mí personalmente me agradan mucho, ya que es una diversión muy sana. Yo he tenido ocasión de correr y de colaborar un poco en la actividad, lo que uno puede después de tres días de duro trabajo y de muy pocas horas de sueño.

Otra novedad de esta semana es que he tenido la ocasión, junto a cuatro compañeros más, de compartir comida con el comandante. Estas comidas entran dentro de las intenciones del comandante de conocernos a todos un poco más. Yo, siendo sinceros, como más a gusto comiendo con mi bandeja inoxidable y mis humildes compañeros en el comedor de marinería, pero eso no quita que me resulten muy interesantes las comidas con el comandante. Así podemos tener un contacto más cercano, dado que generalmente las distancias entre el comandante y un marinero son eternas. Espero poder compartir más momentos así, ya que Don Victoriano parece un buen hombre, diplomático y culto.

Para ir terminando hoy os voy a hablar de Miguel Sancho, que es mi compañero en el pañol. Miguel me ha acompañado desde la escuela, ya que somos curso (expresión cariñosa para referirse a un compañero de promoción) y hemos compartido muchos momentos buenos y también alguno durillo. Hay veces que riño con él, aunque son broncas de esas que catalogaría como de madre. Broncas en las que riñes sabiendo que es por el bien de ambos y que en cuestión de minutos se ha pasado. Miguel es una persona noble, con una virtud que en muchas ocasiones le cuesta sus disgustos y es que dice lo que piensa sin más tapujos.  Hoy, Miguel junto a Andro (compañero de escuela del que ya os hablaré), son las personas de las que más agradecido estoy, por la amistad que me han demostrado durante este último año desde que ingresáramos en la escuela de Ferrol hace ya casi un año.
 Para resumir Sancho es un buen amigo.

A tres días de entrar en la ciudad de Baltimore me despido encomendándome a la Santísima virgen de los Remedios reina y madre de Ruiloba.

Servicio Sacrificio y buena proa.

jueves, 19 de mayo de 2016

Cuba en imagenes


Cuba en imagenes

















Adiós cuba adios



Adiós Cuba adiós. De esta manera despedimos la bonita ciudad de “La Habana” cuando eran las 09:25 de la mañana del día 16 de mayo. Atrás dejamos un país digno de visitar, que te hace imaginarte la España de los años 50 y 60.

Durante nuestra estancia aquí hemos visitado la ciudad, tanto “La Habana” vieja como “La Habana” nueva. El bonito e increíble capitolio, el teatro, la plaza de la revolución, los increíbles mercados artesanales que hay por las calles, las bonitas playas de la costa este y, en un par de noches, también hemos conocido a los famosos cantineros de Cuba.

Cuba es, sin duda, un país peculiar del que cambiaría muchas cosas. No como turista, ya que el turista en Cuba es propietario de mil derechos, sino como ciudadano. Sin embargo, no puedo ocultar que, de la misma manera que me voy feliz de haber conocido un gran país, también me voy con rabia de ver el estado en el que se encuentra, esperando que algún día el ciudadano tenga el derecho de elegir su futuro.

Ahora caemos proa a “Miami”, una ciudad que según cuentan por aquí será muy distinta de lo que nos hemos encontrado hasta ahora. Mi intención durante estos días es alquilar un coche o moto y recorrer el estado de florida, intentando encontrar lugares únicos. Ya os contaré la experiencia.

Hoy, para ir acabando la redacción, os voy a hablar de Don Germán, el contramaestre de cargo del buque escuela. El nostramo, como yo lo llamo, es un hombre con un conocimiento de vela y del barco increíble, no hay manera de pillarlo en nada. Por ser el nostramo de cargo es, además, el mando directo de los pañoleros y, aunque hay veces que nos dan ganas de estrangularlo, le procesamos un gran cariño.
El puesto que ocupa Don Germán diría que es el que posee mayor responsabilidad del barco, ya que él es quien dirige y controla las maniobras del buque junto con los mantenimientos y reparaciones de toda la cubierta y arboladura. Es por eso que, yo al menos, no le envidio el rato.
Para resumir, Don Germán es un buen marino junto al que tiene que estar gente incansable, pues el oficio de pañolero unido al afán del trabajo bien hecho, resulta tarea para bellacos.

Con Cuba por nuestra popa me despido encomendándome a la Santísima Virgen De los Remedios Reina y madre de Ruiloba.

Servicio Sacrificio y buena proa

Nuevo destino


Hoy es viernes y antes de ayer recalamos en la bonita ciudad de “La Habana”, en Cuba. La entrada no tiene nada que envidiarle a la de “San Juan de Puerto Rico”, ya que es una increíble imagen, con su castillo a la izquierda y con el larguísimo malecón o paseo marítimo a la derecha, junto a una gran cantidad de edificios históricos que forman dicha ciudad.

El primer día tuve la ocasión de salir a conocer un poco la ciudad y por culpa del asombroso calor que hace, que te obliga a que degustes sus increíbles mojitos y caipiriñas (estas últimas no distando mucho de las que Ismael prepara en la famosa fiesta de “San Roque” en Pando, el que es un barrio de mi pueblo natal Ruiloba), no pude ver mucho, ya que el agua de fuego corrió en caudales con los efectos que provoca en el organismo.

Quiero contar lo orgulloso que me sentí cuando se nos acercó el embajador de España en Cuba, con un gesto humilde, al vernos que estábamos realizando los trabajos de preparación del buque para su estancia en puerto. Él me informó que era  Santanderino, pero entablando conversación de lo bonita que es nuestra tierra, el coronel que lo acompañaba también nos sorprendió diciéndonos que era purriego y que su hijo se casará este verano en mi pueblo, Ruiloba. En ese momento se me pusieron los pelos de punta. Pude ver reflejada en el embajador la misma emoción que yo sentía por estar rodeado de paisanos a tantas millas de distancia de nuestras casas. Fue lo que se conoce por un momento único donde te das cuenta que verdaderamente el mundo es un pañuelo. Sin embargo, continuaré contando las sensaciones que me está dando este país, Cuba.

Nunca había tenido la experiencia de conocer más sistemas de gobierno que el constitucional, pero hoy puedo comparar nuestro sistema con el comunista. No creo que este último carezca de cosas buenas, sin embargo, bajo mi punto de vista, dista mucho de una monarquía parlamentaria.

Es triste ver que, cuando preguntas a las personas cómo esta cuba, miran a una banda y otra para comprobar que no les escucha nadie. Posteriormente, sueltan un largo y distendido conjunto de insultos y juramentos. A mí, personalmente, me disgusta que un hombre con 67 años siga trabajando con el firme convencimiento de que se morirá así, trabajando, por lo que en España serían unos veinte euros al mes. No obstante, lo que realmente me preocupa es que no puedan expresar sus pensamientos y opiniones con total libertad.
Quizás el aspecto más positivo en Cuba y que ha de valorarse es, además de su increíble encanto, la seguridad existente. Hay una cantidad de policías por las calles que hacen que uno pueda caminar tranquilamente sin ningún sobresalto.

Bueno para seguir contando un poco sobre los miembros de la dotación del barco hoy os voy a hablar de la cabo 1 Ana, que es la cabo primera que con Suso, se encarga del pañol junto con el destino de foques.  La cabo Ana es un poco como nuestra madre en el barco, producto de que hay pocas mujeres en el mismo y de que en el pañol todos somos hombres, con los que hay que tener mucha paciencia, especialmente con el que escribe. La cabo Ana, además, tiene muy trotada la marina, hasta el punto de que yo hay veces que le digo que tendría que comandar el barco por lo controlado que le tiene. En definitiva, es inevitable coger cariño a la Cabo Ana.
Me encomiendo a la Santísima Virgen de los Remedios para que nos guíe en estos días

Servicio, Sacrificio y buena proa.

Adiós San Juan



Todos alguna vez hemos sentido un escalofrío por dentro y hemos visto como los pelos se nos ponían de punta. Ese es el sentimiento que he tenido yo hoy, día 3 de mayo de 2016, cuando abandonaba la bonita ciudad de “San Juan de Puerto Rico” navegando por la bahía. Siendo ese mismo instante cuando un convento formado por religiosas españolas ondeaban cantidad de banderas de España. Incluso se podía observar a las hermanas diciéndonos adiós, como si se despidieran de sus familias. En realidad, cuando estás a más de 2000 millas de casa, te alegra encontrarte con cualquier cosa que tenga que ver con tu país de origen, con tu patria.
Hoy, me marcho de este puerto habiendo visto auténticas preciosidades y con el convencimiento de que recomendaría este sitio a cualquier persona.

Estos días he visitado el parque natural del yunque, con sus bonitas cascadas y con su espesor de maleza. También hemos disfrutado de un día en la preciosa “isla de culebra”, en la cual puedes ver playas bellas con un agua cristalina que te exhorta a que te bañes en ella. Asimismo, he conocido la ciudad de “San Juan”. Una ciudad que, además de preciosa, es un pedazo de historia de España que hace a uno apretar dientes por haber perdido ese territorio. En definitiva, me las he gozado en este lugar. Sin embargo, pondría una pega, solamente una: lo caro que son casi todas las cosas. No obstante, esto pienso que no deja de ser como en cualquier parte del mundo donde existe el turismo y donde hacen honor a ese dicho que dice “al ave de paso… cañonazo”

Camino ya de “La Habana” en Cuba, este LXXXVII crucero de instrucción llega a su ecuador. Llevamos ya dos meses en la mar que han pasado increíblemente rápido, en el cual la intensidad del trabajo a bordo hace que todos los días parezcan uno, donde los momentos buenos superan con creces a los malos. He decidido que ahora que empieza la cuenta atrás de aquí en adelante en cada redacción, además de seguir contando mis experiencias, escribiré sobre los marin@s del barco. Lo hago porque esta Armada tiene aspectos que mejorar, sin duda alguna, pero también tiene grandes cosas. Uno de los mejores tesoros es cierta gente que ama su oficio, que desprenden un sudor que huele a pasión por el servicio, por lo que es de justicia que alguien hable de ellos.

Hoy comienzo hablando de una de  las personas más enamorada de su labor que conozco, ese es: El Cabo 1 Suso. El cabo Suso, como todos lo conocen, es un apasionado de la especialidad de maniobra, se ve que disfruta a diario de su trabajo como un niño en su juego preferido. Es también un hombre con una paciencia similar a la del Santo Job, ya que su cargo es el de cabo 1 del pañol del contramaestre, lo que supone un trabajo de mucho desgaste y que pocas veces se ve recompensado. Sin duda alguna, cuando más paciencia demuestra, es cuando tiene que aguantarnos a nosotros los pañoleros, que yo creo que hay veces en los que a punto estamos de sacarlo de quicio.

Personalmente todos los días aprendo algo del cabo Suso y eso hace que uno sienta aprecio y agradecimiento hacia su persona, hasta el punto de pensar que está entre las cinco personas más producentes y eficaces que existen en el “Juan Sebastián de Elcano”. En definitiva el cabo Suso es un hombre de Servicio.
Me encomiendo a la santísima virgen del Rosario, la que fuera durante muchos años patrona de la Armada Española para que me guíe en estos días venideros.
Servicio Sacrificio y buena proa.

domingo, 1 de mayo de 2016

2º Vlog desde lo mas alto del J.S. de Elcano


El embajador de Ruiloba



David con la bandera de Ruiloba en el castillo san Juan del morro
 ( Puerto rico)


Feliz día de la madre



Hoy es 1 de mayo de 2016, día de la madre y, como no podía ser de otra manera, felicito a todas las madres de este mundo. Sin embargo, felicito de una manera especial a mi madre y a mi abuela. Dos mujeres con un tesón y un coraje único. Unas madres ejemplares, que han dado todo por el bien más preciado que tienen: la Familia.
Mi madre y mi abuela tienen la custodia compartida de mi corazón, porque con ellas he aprendido mucho, he reído, he trabajado y lo que me une aún más con ellas, también he sufrido. Espero que pasen un día bonito porque se lo merecen como nadie. Un beso gigante.
Por lo demás hoy estamos disfrutando de este bonito país que es Puerto Rico. Fue una auténtica pena perder este territorio, ya que perdimos una joya.
La vida aquí está marcada por la forma de vida americana, pero a la vez se mezcla con el carácter latino de la mayoría de la población. Hay una cosa que es realmente curiosa y es que todo el mundo te sonríe cuando vas por la calle, te hacen un gesto como de aprobación. Yo, personalmente, recomiendo a todo el mundo que visite este país.
Hoy acudiremos a la isla de Culebra que es famosa por la película “Piratas del Caribe”, pues la película está rodada allí. Además, queremos ver las playas luminiscentes por el reflejo de la luna en el placton. Tiene muy buena pinta, ya os contaré.
Pido a la Santísima Virgen de los Remedios que se acuerde de todas las madres del mundo, especialmente a aquellas que tienen a sus hijos lejos.
Servicio sacrificio y buena proa

San Juan de puerto rico



Hoy es 28 de abril y nos encontramos ya atracados en la bonita, por no decir preciosa, ciudad de San Juan de Puerto Rico. Todavía no he podido salir del barco, ya que estoy de guardia, pero sólo con lo bonita que es la entrada desde el mar observando las fortificaciones que hicimos los españoles para defender las que fueron nuestras tierras, recomiendo a cualquiera que venga a disfrutar de esta ciudad.
Atrás hemos dejado unos días duros de trabajo, interrumpidos por algún rato de ocio como fue “el lluvia de estrellas”, dónde mi compañero y amigo Fran y este servidor, interpretamos una canción que nos sirvió para pasar un rato muy agradable, del que el resto de dotación disfrutó también.
Ayer pasamos el día de intensivos fondeados en las islas vírgenes y, créanme, son una pasada de islas, pero eso sí, un lugar accesible a unos pocos, pues sólo surgen de entre los árboles mansiones inmensas propiedad de famosos y millonarios. Como dice Melendi en una canción, hay que ver que mal repartido está el mundo desde el primer mes de enero. Yo en verdad soy de los que pienso que el dinero no da la felicidad, pero sí que hay que reconocer que aplaca los nervios.
Voy a explicar los trabajos que se realizan cuando se llega a puerto:
Hoy, por ejemplo, a las 6:45 se tocó diana. Desde este momento en adelante, la gente tiene 30 minutos para asearse, desayunar y arranchar sollados. Seguidamente, a las 7:15, se toca preparación del buque para entrar a puerto. Esto consiste en afujar estachas de amarre listas para largar al muelle y se prepara todo el material como guías, palletes, se reparten puestos...
Una vez que todo está listo se toca babor y estribor de guardia, que consiste en que toda la dotación forma en los distintos puntos del barco para rendir honores a la ciudad en la que entramos. La entrada en San Juan fue preciosa, no sólo por lo bonita que es la bahía, sino porque se realizó un saludo de 2 salvas de honor contestadas por el ejército americano desde tierra. Además, me gusto ver cómo, en un bonito convento de monjas Españolas que se encuentra en un sitio privilegiado cerca de la ría, ondeaba una bandera Española gigante. La verdad que la entrada fue única y capaz de emocionar a cualquiera.
Posteriormente se comienza con la maniobra de atraque, que es un punto delicado donde el mínimo fallo puede ocasionar un accidente. Una vez finalizada la maniobra, el personal se reparte: unos cargando víveres, otros tirando las basuras acumuladas durante los días de navegación y los pañoleros montamos los toldos para la recepción de puerto, aunque últimamente además de montar toldos también estamos haciendo carga de víveres. Todo esto conlleva que, si uno atraca al muelle sobre las 9 de la mañana, la salida de francos será sobre la 1:30 de la mañana.
Servicio Sacrificio y buena proa

Fortaleza, Brasil


Segundo destino: Fortaleza (Brasil).
Hoy es domingo 10 de abril. Atrás hemos dejado cinco días en los que hemos podido disfrutar de un descanso más que merecido.
La ciudad de fortaleza no tiene mucho que ver, por no decir nada, pero es una ciudad de contrastes en la que pude ver cosas que me parecían inimaginables.
Lo primero que te llama la atención es como se levantan imponentes rascacielos en una larga fila pegados a la costa y como, de repente, aparecen una serie de construcciones pobres conocidas como favelas. En ellas ves a la gente famélica tirada en las calles, donde percibes personas en sillas de ruedas por medio de la carretera, coches y camiones de los años 60 y casas sin ventanas ni puertas.
Esto es un claro ejemplo de que en un país como Brasil no existe un solo estado social sino que hay una diferencia de clases tremenda.
Otro problema de fortaleza es la seguridad. De hecho, es considerada la séptima ciudad más peligrosa del mundo, algo que puede observarse en infinidad de detalles. Por ejemplo, las lunas y cristales de los coches y camiones son todas tintadas para evitar que se vea el número de personas que van en el coche. Otra medida de seguridad está en las casas, todas tienen en sus muros tres medidas de seguridad: la primera son trozos de cristal o cuchillas apuntando hacia arriba, la segunda son trozoz de alambre de espino como si de una frontera se tratase y la última es una valla electrificada. En definitiva, resulta casi infranqueable.
Observando la ciudad puedes darte cuenta de la corrupción que hay. Es curioso apreciar como hay construidas nuevas y modernas vías de tren que acaban en el inicio de una favela y que, por tanto, han sido construidas para no poder ser usadas nunca. Otro ejemplo son las casa y edificios que son construidos donde a uno le plazca (siempre, claro está, aflojando un poco “la panoja” al gobernador de turno), ya sea en medio de lo que en cualquier parte de España sería un parque natural o a escasísimos metros de la playa.
Un país curioso, que hace que uno se dé cuenta lo afortunados que somos de vivir en un país que tiene mucho que mejorar, pero que tiene muchas cosas buenas. Un país en el que al menos uno puede pasear tranquilamente por la calle, sin miedo a que te desmantelen.
Quiero, antes de acabar esta redacción, despedir a quien fuera el párroco de mi pueblo, Ruiloba, durante más de 40 años. Aquel párroco que bautizo a tres generaciones de tolanos (título que reciben los nacidos en Ruiloba). Aquel párroco enamorado de su pueblo, de su gente, de su oficio.
Don José Antonio Zúñiga, acabas de despedir a tu pueblo. Un pueblo al que adoraste, del que como solías decir “aprendiste grandes lecciones”. Un pueblo humilde y sabio, con el cual dices adiós a su gente. Ancianos junto a los que naciste, corriste, jugaste... Mayores a los que bautizaste, a los que viste crecer, crear familia.... Jóvenes a los que nos bautizaste, a los que nos hiciste aprender de tu sabiduría, a los que tanto aprecio nos tenías.... Y niños. Esos “venerables” como tú decías, a los que algunos llegaste a bautizar y que seguramente no te recuerden, pero a los que nos encargaremos de contar quién fuiste.
Fuiste, ante todo, un hombre. Con sus aciertos, con sus equivocaciones, con sus enfados, con sus alegrías, con sus pasiones… Sí pasión. Esa que le tenías a la Santísima Virgen de los Remedios, Reina y Madre de Ruiloba. Yo te vi llorar ante ella, como si ante una madre lloraras. Yo te vi y escuché cantarla, como si de una novia se tratase. Yo te vi seguirla en procesión, como si fuera una meta. Yo te vi defenderla, como si se tratase de lo que verdaderamente era para ti: EL AMOR DE TU VIDA.
Gracias Maestro por todo. Vete en paz pues tu misión aquí, en la tierra, la has cumplido y con creces. Hasta pronto amigo.
Sin más, Servicio Sacrificio y buena proa.