jueves, 19 de mayo de 2016
Adiós cuba adios
Adiós Cuba adiós. De esta manera despedimos la bonita ciudad de “La Habana” cuando eran las 09:25 de la mañana del día 16 de mayo. Atrás dejamos un país digno de visitar, que te hace imaginarte la España de los años 50 y 60.
Durante nuestra estancia aquí hemos visitado la ciudad, tanto “La Habana” vieja como “La Habana” nueva. El bonito e increíble capitolio, el teatro, la plaza de la revolución, los increíbles mercados artesanales que hay por las calles, las bonitas playas de la costa este y, en un par de noches, también hemos conocido a los famosos cantineros de Cuba.
Cuba es, sin duda, un país peculiar del que cambiaría muchas cosas. No como turista, ya que el turista en Cuba es propietario de mil derechos, sino como ciudadano. Sin embargo, no puedo ocultar que, de la misma manera que me voy feliz de haber conocido un gran país, también me voy con rabia de ver el estado en el que se encuentra, esperando que algún día el ciudadano tenga el derecho de elegir su futuro.
Ahora caemos proa a “Miami”, una ciudad que según cuentan por aquí será muy distinta de lo que nos hemos encontrado hasta ahora. Mi intención durante estos días es alquilar un coche o moto y recorrer el estado de florida, intentando encontrar lugares únicos. Ya os contaré la experiencia.
Hoy, para ir acabando la redacción, os voy a hablar de Don Germán, el contramaestre de cargo del buque escuela. El nostramo, como yo lo llamo, es un hombre con un conocimiento de vela y del barco increíble, no hay manera de pillarlo en nada. Por ser el nostramo de cargo es, además, el mando directo de los pañoleros y, aunque hay veces que nos dan ganas de estrangularlo, le procesamos un gran cariño.
El puesto que ocupa Don Germán diría que es el que posee mayor responsabilidad del barco, ya que él es quien dirige y controla las maniobras del buque junto con los mantenimientos y reparaciones de toda la cubierta y arboladura. Es por eso que, yo al menos, no le envidio el rato.
Para resumir, Don Germán es un buen marino junto al que tiene que estar gente incansable, pues el oficio de pañolero unido al afán del trabajo bien hecho, resulta tarea para bellacos.
Con Cuba por nuestra popa me despido encomendándome a la Santísima Virgen De los Remedios Reina y madre de Ruiloba.
Servicio Sacrificio y buena proa
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