Nunca, nunca olvidaré ese gesto.
Hoy es 27 de octubre de 2016 y nos encontramos con largos, traveses y esprines firmes al muelle de la ciudad de Recife. Atrás quedaron cuatro días de navegación desde que saliéramos de la ciudad de Salvador de Bahía. Ciudad que, al menos al que escribe, le sirvió de sanatorio después de haber desembarcado con el ánimo a la altura de la sentina. En Salvador pude despejar y disfrutar de lo bonita que es la ciudad, en especial del centro histórico conocido como el Pelouriño. Además, allí tuve la oportunidad de hablar con mi familia y amigos, compartiendo así mis alegrías y mis inquietudes.
Durante muchos días no he parado de recibir muestras de ánimo por la muerte de nuestro compañero. Razón por la cual hoy quiero hacer un reconocimiento y manifestar mi gratitud a la sensibilidad mostrada por muchos amigos y familiares. No obstante, me gustaría mencionar de una manera especial a Enrique, que en su primer vuelo individual realizado como oficial del ejército de aire voló con un crespón negro puesto en la camiseta del Cano que un día tuve el placer de regalarle. Debo confesar que me emocioné enormemente cuando me mandó una foto que daba testimonio de lo acontecido. Nunca, nunca olvidaré ese gesto. Gracias y muchas felicidades por ese sueño que, poco a poco, vas consiguiendo con tu incansable pasión por España.
Con la mente puesta en las tres semanas de navegación que nos restan hasta llegar a Dakar, me despido pidiendo protección a la Santísima Virgen de Los Remedios Reina y Madre de mi pueblo natal, para que de vientos propicios a esta nave en esta larga travesía por el océano.
¡A España! Servicio y Sacrificio.
jueves, 27 de octubre de 2016
viernes, 21 de octubre de 2016
Fotos de Salvador de Bahia
Aquí os dejo algunas fotos que David me pasó de Salvador de Bahía para que las publicara en el blog. Espero que te lo hayas pasado bien y disfrutaras de Salvador de Bahía, por lo que se ve una ciudad bastante bonita.
Y sobre todo, muchas felicidades maestro!!! estas lejos de tu casa pero sigues con nosotros.
Buena proa compañero.
miércoles, 19 de octubre de 2016
Siempre lo llevaremos presente a lo largo de nuestra vida
Siempre lo llevaremos presente a lo largo de nuestra vida.
Hoy es 16 de octubre de 2016 y como en la vida no todo puede ser mar en calma, hemos pasado del blanco al negro en rápida sucesión (norma habitual en la señora de los mares). En este caso no lo digo por el estado de la mar, sino por un trágico hecho que hemos sufrido a bordo.
La dotación de este barco ha sufrido la pérdida de un miembro por lo que parece una repentina enfermedad. No quiero entrar en detalles de lo que podríamos llamar una pasión y muerte porque este es un diario y no un periódico de sucesos, pero sí me gustaría dedicar unas palabras de reflexión.
En alguna ocasión he contado mi opinión sobre esa frase que podemos encontrar grabada en lujoso mármol o en sencilla piedra en la gran mayoría de nuestros cuarteles que dice: TODO POR LA PATRIA.
La muerte de nuestro compañero es un claro ejemplo de la disposición absoluta que tenemos todos los que hicimos el juramento, ante la bandera, de llegar a cumplir esta frase hasta su más cruel exigencia: entregar nuestra vida por España. Nuestro compañero así lo hizo y siempre lo llevaremos presente a lo largo de nuestra vida.
De la misma manera, en nuestro juramento hicimos nuestros votos a los valores con los que cualquier militar debería regir su vida: compañerismo, honradez, sacrificio, humildad, trabajo en equipo, valor, honor, lealtad... Siendo estas tres últimas las que más presentes se deben de tener en las jornadas que nos preceden, porque serán la clave para aclarar esta prematura muerte que nos ha herido como bala ardiendo en nuestro corazón.
Nos esperan días de mar gruesa en nuestro corazón, donde todos somos conscientes que debemos mirar hacia el bauprés (palo que sale hacia la proa del barco) y batir millas al viento, porque aunque nuestro cuerpo después de estos días intensos nos pida echar el ancla, no debemos olvidar que escogimos la mar como camino y que la señora de los mares sabe calmar sus aguas cuando el abatimiento llega a rozar los extremos.
Durante estos días he pedido a la Santísima Virgen que ayudase a sanar a nuestro compañero, pero esta petición no estaba escrita en el libro del destino de nuestro compañero. Así que hoy pido a nuestra Madre del cielo a la Santísima Virgen María que ampare y de fuerzas a toda su familia y que proteja a esta ejemplar dotación.
Hoy más que nunca SERVICIO, SACRIFICIO y Honor y Gloria a los que dieron su vida por España.
Un bonito paso del ecuador
Un bonito paso del ecuador.
Cuando hoy es 8 de octubre de 2016, la roda del Juan Sebastián de Elcano sigue devorando los mares con su navegar lento, pero firme y seguro. Los días van pasando y vamos recorriendo millas portando la bandera nacional, con el pecho hinchado en demanda de las costas de Brasil. Nuestra estancia en el continente sudamericano será breve, pero seguro que no decepciona.
El pasado miércoles cruzamos el ecuador y el jueves fue festivo, por lo que pudimos pasar un día muy bueno con las actividades que se realizaron a bordo.
Es costumbre en el paso del ecuador cambiarse los galones con otros miembros de la dotación, al igual que bautizar en un bidón con una mezcla de todas las cosas malolientes y asquerosas del barco a todos aquellos que nunca lo hayan pasado. Resulta gracioso ver cómo van metiendo uno a uno en el cubo de la mezcla, habiéndoles cortado primero un mechón de pelo. Yo disfruté mucho ese momento, pero quizás lo más divertido del día fue por la tarde, cuando se hicieron unas competiciones: carrera portando una manzana con la cabeza entre dos, carrera de portar un huevo con una cuchara, subir el Guindola escalando, dominadas, ponerse el traje de seguridad interior en el menor tiempo y buscar premios en la marina con la boca. Aquí pude ver a gran parte de la dotación disfrutando y de lo lindo.
Debo decir que la brigada de maniobra arrasó en todo, menos en las dominadas, en las cuales ganó la brigada de guardiamarinas, empatando a 24 dominadas GG MM Don Fernando y GG MM Don Antonio, ganando este último en el desempate. Aunque lo realmente bonito fue ver como la dotación disfrutó de manera sana del día del paso del ecuador.
Con la alegría rebosando de mi cuerpo me despido pidiendo a la Santísima Virgen de los Remedios su protección y amparo perpetuos.
Servicio Sacrificio y buena proa
Mucha suerte primo
A bordo en la mar, con la proximidad del medio del Océano Atlántico asomando por la punta del palo bauprés siempre apuntando al horizonte, este noble y legendario barco sigue marcando el compás de nuestras vidas. Eso sí, con cierto capricho marinero, ya que durante estos días estamos navegando a mista (con motor y vela), debido a que la fuerza del viento no es la suficiente para cumplir la derrota ordenada.
Los trabajos en el barco siguen sin descanso, pero con una única peculiaridad: al emprender una singladura de más de 20 días se inician trabajos de más tiempo de ejecución que hacen que pongamos el barco patas arriba, pero que a la larga da sus resultados.
Hoy me siento en la necesidad de hacer un reconocimiento a mis compañeros de la brigada de maniobra. Creo que es de justicia felicitar el trabajo que esta brigada realiza en el barco. Un trabajo al que se dedican en cuerpo y alma, para lo que hay que ser muy fuerte física y mentalmente, ya que el ritmo que se lleva a diario muchas veces resulta agotador. Siempre se dice que en todos los rebaños hay alguna oveja negra y aquí probablemente haya alguna, pero la gran mayoría de mis compañeros son hombres y mujeres con un valor único y con un convencimiento claro: cumplir lo que juraron o prometieron, es decir, Servir a España.
En este tránsito está previsto pasar el ecuador y, por tanto, bautizar a todos aquellos que lo cruzan por primera vez. Espero fervorosamente que todo el mundo disfrute de este día y sirva de relax para toda la dotación.
En las conversaciones periódicas que mantengo con la familia me he enterado que mi primo Diego acaba de entrar a la universidad de física en Santander. Siempre sube el ánimo recibir noticias alegres de casa y más si se tratan de este tipo. Espero que disfrute de la carrera, pues todos sabemos que la física es su pasión. Muchas felicidades y mucha suerte Primo.
Con el pecho hinchado de orgullo y de amor a España y a toda la gente honrada que la forma, me despido de esta redacción con la mirada puesta en la punta del bauprés (palo que sale por la proa del barco) esperando que la Santísima Virgen del Carmen nos traiga buena mar y buenos vientos.
A España, Servicio y Sacrificio.
Muchas felicidades amigo
Muchas felicidades amigo.
Día 23 de septiembre: dejamos ya por la popa las Islas de Cabo Verde. No puedo decir que no me gustara el puerto, pero sí que la ciudad de Praia me decepcionó un poco. Bien es cierto que debo anotar que aunque mis intenciones fueran las de conocer la isla solo pude ver la ciudad de Praia, siendo este un sitio que no tiene nada, hasta el punto (por poner un ejemplo) de que solo vi una tienda con artesanía típica del país. No obstante, muchas veces hasta en la nada hay diversión y así lo hicimos. De los dos días que estuve en la ciudad uno fui con Parrales, Albergó y Paco (compañeros del barco) a una playa y, aunque éramos los únicos turistas, no tardamos nada en hacer “cheras” con los jóvenes de allí y empezar a hacer juegos en el agua y en la arena. Realmente lo pasamos muy bien con la simple compañía de gente sana y humilde.
Cambiando de tercios me gustaría felicitar a los condecorados en la lectura de leyes penales que tuvimos a bordo. Aunque de una manera especial a los cabos 1 Campaña, Carlos Naranjo, Miguel López y Nicolás, pues son las personas con las que más vínculo tengo, además de que me parecen unos profesionales como “la copa de un pino”.
Asimismo, quiero dedicar unas líneas de felicitación a mi amigo Fabián, que se encontraba realizando servicio en la cruz roja del mar de Gijón y que acaba de aprobar la oposición a guardia civil. Es un placer saber que una persona tan competente entra a formar parte de esta gran familia a la que pertenecemos todos los que intentamos hacer servicio a nuestro país. Muchas felicidades amigo.
Y sin más vela que la que flamea, me despido con la mirada puesta en Salvador de Bahía y me encomiendo a la Santísima Virgen de los Remedios para que nos proteja en estos 22 días de navegación.
A bordo en la... servicio sacrificio y buena proa.
domingo, 2 de octubre de 2016
Novedades
Estamos pensando en hacer una pestaña con descuentos que podemos encontrar los militares en ESPAÑA y el resto de mundo, ya que nunca encuentras nada concreto por la web. Si alguien sabe de algún descuento o una empresa quiere avisar que tiene descuentos para militares que se pongan en contacto con nosotros en miguel.sancho.arango@gmail.com
Vuelvo de nuevo a las andadas...
Hace ya 21 días que empece el curso de Buceador Elemental-NASAR.
Era un milagro que me fueran a dar el curso, ya que la coletilla que me pusieron al pedirlo era considerable. Pero finalmente imperó la lógica.
Atrás quedan mis compañeros, esos valientes que trabajan día a día y montan guardias todas las noches. Esos días que se hacen interminables cuando tienes Alba y empalmas con un compactado. Esas noches de lluvia, guindola y brusheos que os meten por gusto e historia, no por necesidad. Gracias a que estoy en el curso me estoy librando de todo eso, pero no de todo lo que se vive con ustedes... Echo de menos a todas esas personas que te dan la vida en esos 100m de barco.
El pañol del contramaestre, ese lugar en el que todos creen que vives como los ángeles, pero la realidad es muy diferente. Trabajas mas que ninguno en el barco, para ti no existe las retiradas, los momentos de bocadillo, la finalización de trabajos... Posiblemente aprendas mas que ninguno en cuanto a trabajar en el barco, pero se hace duro y les apoyo desde aquí.
En cuanto al curso, las dos primeras semanas piensas 123089721398476 veces en abandonar pero estas aquí por algo y no puedes fallarte a ti mismo. Los días pasan rápido y no piensas en la semana que viene si no en el día siguiente la que os espera... Compañeros que abandonan, otro que son echados por no ser validos. Como en el barco hay que ser mas fuerte de mente que de músculo, el músculo se va haciendo poco a poco a lo que te piden.
Llevo conmigo el pin que te dan a final de curso de las aletas doradas, fue un regalo que me hizo un NASAR de Elcano: Grabriel, al que le doy gracias por todos los consejos y las fuerzas que me dio para que fuera al curso con fuerza.
Con este curso dicen que la vida en un barco te cambia, en mi corta etapa en la Armada solo escuchas y piensas que los NASARES viven bien en los barcos y no es para menos porque después de la instrucción de 10 semanas que pasan se lo merecen.
Dispuesto estoy a luchar por terminar este curso. No defraudar a nadie y sentirme satisfecho de mi mismo.
Estoy pensando en hacer una pestaña con descuentos que podemos encontrar los militares en ESPAÑA y el resto de mundo, ya que nunca encuentras nada concreto por la web. Si alguien sabe de algún descuento o una empresa quiere avisar que tiene descuentos para militares que se pongan en contacto con nosotros en miguel.sancho.arango@gmail.com
Os dejo con una foto que nos hicimos los pañoleros antes de irme al curso. Os echo de menos a todos y espero que estéis siendo fuertes.
Era un milagro que me fueran a dar el curso, ya que la coletilla que me pusieron al pedirlo era considerable. Pero finalmente imperó la lógica.
Atrás quedan mis compañeros, esos valientes que trabajan día a día y montan guardias todas las noches. Esos días que se hacen interminables cuando tienes Alba y empalmas con un compactado. Esas noches de lluvia, guindola y brusheos que os meten por gusto e historia, no por necesidad. Gracias a que estoy en el curso me estoy librando de todo eso, pero no de todo lo que se vive con ustedes... Echo de menos a todas esas personas que te dan la vida en esos 100m de barco.
El pañol del contramaestre, ese lugar en el que todos creen que vives como los ángeles, pero la realidad es muy diferente. Trabajas mas que ninguno en el barco, para ti no existe las retiradas, los momentos de bocadillo, la finalización de trabajos... Posiblemente aprendas mas que ninguno en cuanto a trabajar en el barco, pero se hace duro y les apoyo desde aquí.
En cuanto al curso, las dos primeras semanas piensas 123089721398476 veces en abandonar pero estas aquí por algo y no puedes fallarte a ti mismo. Los días pasan rápido y no piensas en la semana que viene si no en el día siguiente la que os espera... Compañeros que abandonan, otro que son echados por no ser validos. Como en el barco hay que ser mas fuerte de mente que de músculo, el músculo se va haciendo poco a poco a lo que te piden.
Llevo conmigo el pin que te dan a final de curso de las aletas doradas, fue un regalo que me hizo un NASAR de Elcano: Grabriel, al que le doy gracias por todos los consejos y las fuerzas que me dio para que fuera al curso con fuerza.
Con este curso dicen que la vida en un barco te cambia, en mi corta etapa en la Armada solo escuchas y piensas que los NASARES viven bien en los barcos y no es para menos porque después de la instrucción de 10 semanas que pasan se lo merecen.
Dispuesto estoy a luchar por terminar este curso. No defraudar a nadie y sentirme satisfecho de mi mismo.
Estoy pensando en hacer una pestaña con descuentos que podemos encontrar los militares en ESPAÑA y el resto de mundo, ya que nunca encuentras nada concreto por la web. Si alguien sabe de algún descuento o una empresa quiere avisar que tiene descuentos para militares que se pongan en contacto con nosotros en miguel.sancho.arango@gmail.com
Os dejo con una foto que nos hicimos los pañoleros antes de irme al curso. Os echo de menos a todos y espero que estéis siendo fuertes.
martes, 6 de septiembre de 2016
Lisboa, un vecino desconocido
Lisboa, un vecino desconocido.
Cuando son las 14:00 del día 27 de agosto de 2016, sentado en el castillo de este emblemático buque escuela habiendo finalizado la maniobra general, veo Lisboa por la popa con la certeza de que algún día volveré y lo haré por dos motivos: por su belleza y por las amistades que viven aquí.
Lisboa, un vecino desconocido para muchos españoles (palabras de mi amigo villar), es una ciudad muy bonita, con mucha historia y con una gente que, en su mayoría, es muy agradable. Estos días he podido disfrutar de la ciudad junto a mis compañeros de barco y junto a mi amigo y compañero de la Cruz Roja, José Manuel Villar. A este agradezco enormemente su atención y el increíble día que pasamos de ruta motera conociendo Lisboa, sus alrededores y sus fondos con buceada incluida. Gracias y volveré.
En estos días he podido observar que en la vida del Portugués hay tintes españoles, más de los que un español tiene de Portugal. Las razones no las sé pero me gusta ver que no solo somos dos patrias unidas por frontera, sino que son muchas más las cosas que nos unen.
Hoy envidio sanamente a mi primo Víctor que vendrá de erasmus a esta bonita ciudad. Estoy seguro que disfrutará de la ciudad y aprenderá muchas cosas. Además, podrá ver más de un partido del Benfica.
Me gustaría agradecer que hoy, en la salida de Lisboa, me mandaran subir al palo a grabar la salida. Fue increíble estar subido en la gavia y pasar el puente de Lisboa por debajo. Unas vistas increíbles.
Dicho lo cual de esta ciudad, resumo mi estancia aquí recomendando su visita. Junto a Sintra, otra maravilla de la que solo pudimos disfrutar una mañana, pero que bien merece una semana para conocer sus palacios castillos y jardines.
Rolando ya con fuerza los vientos alisios, este barco empieza a cortar millas con su roda a la vez que sigue dando experiencias únicas. Por la proa nos quedan siete días de navegación hasta Las Palmas de Gran Canarias y, si todo va como está previsto (difícil cuando todo fluye al capricho del viento), navegaremos con el siguiente aparejo: contrafoque, foque, petifoque, trinquete cruz, velacho bajo, velacho alto, juanete, cangrejos y cangreja. Parece que vamos a correr estos días.
En el castillo del Juan Sebastián de Elcano, con la espalda apoyada en los refuerzos del rolete, me encomiendo a la santísima virgen del Carmen para que nos guíe en esta travesía.
Servicio Sacrificio y buena proa.
martes, 23 de agosto de 2016
Cada uno tiene un placer que lo arrastra
Trahit sua quemque voluptas… cada uno tiene un placer que le arrastra.
Así es, cada uno tiene un placer que le arrastra y hoy cuando es 20 de agosto de 2016, este que escribe es arrastrado por el sabor del salitre en los labios; por los cielos estrellados en medio del océano; por las increíbles puestas de sol; por los animales marinos más peculiares del mundo… En fin, soy arrastrado por la mar y, como no, por el orgullo y satisfacción de servir a mi país, España, y toda la gente honrada que lo forman.
Atrás han quedado unos días de permiso donde he podido disfrutar de uno de mis grandes tesoros: mi pueblo. Un tesoro compuesto por vecinos, amigos, paisajes, nuevas amistades… de los que he disfrutado enormemente y con los que he compartido experiencias y alguna que otra preocupación. Agradezco todo el cariño que me habéis brindado. Asimismo, no puedo olvidarme de dar las gracias a mis padres, a güelita, a las Titas, a mis tíos y primos, a mis amigos del pueblo, a mis amigos de la Cruz Roja, al grupo de trajes regionales de Trasierra, a Pichu, a Isabel la del barrio, a Don Antonio, a Beni, a Chucho, a Joaquín, a Miguel y a cantidad de gente, para quienes no tendría suficientes hojas para nombrarlos en este blog.
Pero al igual que agradezco los días de permiso, estos últimos he sentido la necesidad de salir de tanta reunión, de sentir el perfume de la mar y pisar la cubierta de un buque, dado que ni el cuerpo ni la mente olvida lo que somos: Marinos al Servicio de España.
Quiero agradecer enormemente a mi hermano Alberto, a Paula, la mejor novia que mi hermano podría tener, y a mi prima Ana María que vinieran a despedirme a Cádiz. Siempre digo que no hay nada con más valor que el abrazo de un ser querido y mucho más en un momento emotivo donde los sentimientos del deber se enfrentan a las devociones. Gracias.
Siempre me gusta hacer memoria y recordar cuando leía en todos los cuarteles, ya fuera de la Guardia Civil o de las fuerzas Armadas, esa frase que dice “todo por la patria” y lo consideraba una exageración. Pues bien, no lo es. Cuando uno decide entrar al servicio de España, sabe que da todo por ella. Sabe que abandonas los amores, dejas solos a tus padres, dejas los bienes del mundo, te alejas de tus amistades y pierdes la oportunidad de asentarte, de tener una vida de menos trasiegos y aventuras. Pero con el tiempo, eres consciente que en la patria encuentras tus amores, tus padres, los bienes del mundo, las amistades, la calma... y, sobre todo, la empatía con uno mismo.
No quiero que nadie piense que al servir a España olvidas lo que eres. Para nada. Siempre intento no olvidar lo que soy, de dónde vengo y no hay mejor ejercicio para ello que recrearme contando historias de mi pueblo, de mi familia y de mis amigos a mis compañeros de armas.
Me gustaría agradecer a Monti (anterior compañero de pañol) y a Barea (compañero de la escuela de Ferrol) haber venido a nuestra despedida. Deseándoles, también, suerte en su nueva andadura como sargentos de Marina. Gracias y ¡suerte!
Me despido de esta primera redacción del LXXXVIII crucero de instrucción, con el aparejo de cuchillo (toques, cangrejos y stays) en demanda de las costas de Portugal para recalar en Lisboa y encomendándome a la Santísima Virgen de los Remedios para que disponga de mí en esta próxima aventura.
Servicio Sacrificio y buena proa
jueves, 14 de julio de 2016
Resumen final
Resumen final.
Apoyado en el candelero del castillo, cuando nos restan escasas millas para completar este crucero de instrucción, hago un ejercicio de memoria de mi pequeña etapa en la Armada.
Ahora que paso en mi mente todo lo vivido como si pasara las páginas de un libro a gran velocidad, llego a la conclusión de que este viaje no ha sido un viaje como otro cualquiera, sino que ha sido un gran sueño.
Un sueño con muchos episodios buenos y malos atravesados a un largo, paginas impregnadas de mar, velas, olas alzadas en espuma, sangre propia y ajena, decepciones y alegrías. Esto es lo que se viene a llamar una aventura.
Hoy puedo presumir de haber cruzado el océano Atlántico a vela, en el buque más antiguo y con más millas cortadas con su roda del mundo.
En él he visto mundo, he conocido grandes ciudades, otras culturas, muchos estilos de gentes…
En él he podido contemplar la belleza de los cientos de delfines que nos hemos tropezado jugando con nuestra proa.
En él he gozado de alguna ballena, tiburón, peces voladores, peces limón…
En él he visto aves de todo tipo.
En él he visto los amaneceres y atardeceres más bonitos de mi vida.
En él he disfrutado de los cielos más estrellados que uno se puede imaginar.
En él he conocido a grandes personas.
En él he hecho grandes amigos.
En él he aprendido un oficio, el de gaviero.
En él he sentido un orgullo inerrable de ser español.
En él he aprendido a valorar la vida pasada.
Y lo más importante y que aquellos que sepan lo dura que resulta la vida de mar sabrán lo difícil que es esto, he madurado como persona, he reforzado mi personalidad y mis valores. Y aquí es donde debo mucho a muchos, a esos que me han demostrado amistad incondicional y que de tanto apoyo han servido. Un apoyo necesario en algunas ocasiones y, aunque es una verdad irrefutable que la soltería es la mejor prenda que puede adornar a quien escoge la carrera del salitre, también se sufre la distancia de todos los seres queridos.
Hoy también tengo la certeza de que la mar te exige una dureza de corazón y de cabeza enormes, pero siempre te acaba dando esa tranquilidad de espíritu que solo llegas a experimentar cuando estas inmerso en las aguas.
Hoy tengo un sentimiento encontrado. Es evidente que tengo unas ganas enormes de tocar tierra por un periodo superior a cinco días, de poder tener alguna tarde libre, de poder disfrutar un fin de semana sin tener ninguna ocupación, de tomarme una mistela con una tapita de queso, de visitar a la familia y amigos pero, aunque parezca de locos, tengo ganas de empezar el nuevo crucero y de tener nuevas experiencias. Después de todo la mar es nuestro verdadero hogar, el que escogimos para vivir.
Me gustaría dedicar unas palabras de gratitud a la gran mayoría de compañeros que, con su humildad, su compañerismo, su afán de trabajo y su paciencia, han conseguido que este barco realice este LXXXVII crucero de instrucción sin graves percances, lo que es una auténtica hazaña digna de grandes personas. A todos vosotros ¡GRACIAS!
Quiero pedir perdón a tod@s los que haya podido ofender a lo largo de este crucero, ya que en estos cuatro meses es por seguro que he cometido más de un error.
Yo hoy acabo esta aventura orgulloso de mi mismo. Orgulloso de haber seguido con el legado de servicio y sacrificio de tantas generaciones de hombres y mujeres entregados a la mar en nombre de España y de haberlo hecho en la Real Armada Española. Esa que descubrió medio mundo y que llevó nuestra lengua consigo para ser lo que hoy es: un idioma hablado en medio mundo.
Para acabar quiero agradecer a la Santísima Virgen María en las distintas advocaciones de los Remedios, del Carmen, de la Barquera, del Rosario… su protección durante este crucero de instrucción.
Bendita sea tu pureza y que eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti celestial princesa, dulce sagrada María yo te ofrezco en este día, vida, alma y corazón, mírame con compasión no me mires madre mía.
Hoy más que nunca SERVICIO, SACRIFICIO Y BUENA PROA.
Marín a una eslora
Marín a una eslora.
A escasos dos días de llegar a tierra española, la actividad en el barco sigue como de costumbre: los trabajos avanzan y el buque se encuentra de buen ver, lo que se agradece enormemente después del trabajo que conlleva su mantenimiento.
El pasado sábado la brigada de maniobra realizó una comida en cubierta donde se aprovechó para despedir a los dos oficiales de maniobra que, por desgracia, ya que son los mejores oficiales del barco, cambian de destino. La brigada tuvo un detalle con ellos, además de con la gente comisionada que ha venido a currar “mano a mano” con nosotros en esta navegación. Yo, a título personal, quiero agradecer a todos su trabajo en el barco y de una manera especial a Don Carlos Santa María, que es el alférez de navío que ha ejercido de oficial de maniobra. Este es de los pocos oficiales que conserva los “cojones” (perdón por la expresión) bien puestos, como los tenían aquellos como blas de lezo, Cristóbal colon, Elcano e infinitos marinos españoles. Pido a la santísima virgen del Carmen que lo guarde noble, valiente, sagaz y justo por muchos años.
Antes de acabar esta redacción os voy a contar quienes son mis compañeros de vigilancia. La 1° vigilancia la componen:
Sebas: ya os he hablado de lo fenómeno que es.
Sergio: este es mi paisano del que ya os he hablado
Parrales: este es un crack con el que hemos aprendido mucho y con el que hemos reído más aún. Admiro su humildad y su comprensión hacia todos los pelones.
Bismark: este es un jabato de 1,86 más o menos, con un alma y carácter de niño. Esto hace que sea muy difícil “sacarlo de sus casillas”. Con Bismark pasamos ratos muy muy buenos
Alejandro: es sevillano y un tío fenómeno, tiene un carácter bonancible y es muy paciente. Al principio da la sensación de ser una persona muy reservada, pero con confianza demuestra ser mucho más abierto y sociable.
Jesús: Jesusito, como yo lo llamo, es una de las personas que más aprecio del barco, quizás sea con quién más vacilo del barco y con quién más risas me hecho, ya que como buen andaluz resulta muy gracioso. Además, es un chaval muy noble y con un gran corazón. Espero que siga así de buena gente.
Estos son todos los que hacen, con su buen carácter, que este crucero se me haya pasado volando. Siempre me acordaré de ellos y de los buenos momentos que hemos pasado.
Para acabar me encomiendo a la Santísima Virgen de los Remedios para que nos guíe en estos días que restan a España.
Votación a bordo
Votación a bordo.
Hoy es 20 de Junio de 2016 y nos encontramos a palo seco (sin ninguna vela dada) en las bonitas islas de las Azores. ¿Por qué este pequeño cambio? Debido a la repetición en España de elecciones. Por este mismo motivo es por el cual ha embarcado a bordo un notario que dará testimonio de cómo la dotación del buque escuela Juan Sebastián de Elcano realiza el derecho a votar según refleja la constitución Española. Esperemos que la jornada electoral trascurra sin incidentes.
Por lo demás, atrás hemos dejado un fin de semana intenso donde hemos podido disfrutar de la famosa fiesta de las casetas.
Esta fiesta consiste en que cada especialidad prepara un escenario y realiza alguna actuación que, seguidamente, será valorada por un jurado popular.
La fiesta está muy bien, mejor incluso que la fiesta del paso por el ecuador. La única pega fue que tanto la brigada de maniobra como la de hostelería decidieron no hacer caseta, lo que hizo que la celebración no luciera todo lo esperado.
Otra sorpresa fue que el día de las casetas, el sábado por la mañana, tuvimos un trasbordo de material y rendimos honores a la fragata f-105 que se dirige con rumbo a Nortfoldt a realizar unos ejercicios militares con la armada estadounidense. Fue un gusto tropezarse en medio del océano embarcado el buque más antiguo de la Armada con el barco más moderno, que es la fragata Cristóbal Colón. Creo que tanto un barco como el otro disfrutaron enormemente del encuentro. Deseo profundamente que disfruten de su estancia en EEUU.
Para acabar de resumir la semana, cuento que ayer domingo embergamos el trinquete nuevo, remplazando así el roto por la tormenta. La maniobra salió perfecta y fue un gusto ver lo bien que trabaja la brigada de maniobra, siempre tan unida y dispuesta al trabajo.
Dicho esto os voy a hablar de mi paisano y amigo Sergio. Es una pena que no haya participado mucho en el blog aunque creo que él está llevando un diario más personal. Sergio es un chaval fenómeno y, como buen cántabro, es un trabajador infatigable. Además, una de las cosas que admiro de él es su afán, su curiosidad por saber, conocer y descubrir. Hay muchas veces que te sorprende con historias, curiosidades… que nos hacen quedarnos escuchando como niños. Asimismo, tiene un espíritu joven que hace que siempre esté gastando bromas y revolviendo a la gente. Yo discuto mucho con él, sobretodo por lo desordenado que es, pero creo que nos tenemos un aprecio mutuo.
Me encomiendo a la Santísima Virgen del Carmen para que nos guarde en estos días de navegación de azores a Marín.
Servicio Sacrificio y buena proa.
martes, 12 de julio de 2016
Enfrentándonos al ciclón
Enfrentándonos al ciclón.
Hoy es 12 de Junio en la mar y ya nos encontramos más cerca del centro del océano Atlántico que de las costas estadounidenses. Atrás hemos dejado unos días en los que, como ya advertí, el temporal nos sacudió pero bien.
Siendo el miércoles 9 de Junio, el cumpleaños del cabo Suso, navegábamos con el siguiente aparejo:
Cangreja antagallada en segunda faja, cangrejo del popel, cangrejo del proel, cangrejo del trinquete antagallado en segunda faja, trinquetilla, contrafoque y de velas de cruz el trinquete y los dos velachos.
Siendo las seis de la tarde aproximadamente fuimos castigados por un fuerte ciclón que llegó a registrar hasta 57 nudos de velocidad, lo que vendría a ser unos 106 km\h. Unidos a la fuerte mar de fondo que llevábamos sufriendo durante tantos días hizo que sufriéramos unas horas de tensión en las cuales pudimos ver al barco coger unas escoras increíbles, hasta el punto de embarcar agua por el portalón de la banda de sotavento y de que el trinquete cruz rompiera todos los embergues para, posteriormente, romperse en mil pedazos. Es increíble ver como el viento destroza una vela de 350 metros cuadrados como si de un globo se tratase.
En situaciones como la del miércoles se ponen en evidencia muchas cosas: son en esos momentos cuando uno puede ver quién es un marino de verdad, cuando en una situación difícil se crecen y demuestran su valor. Dice el refrán que “con buena mar todos somos capitanes”. Me gustaría agradecer el trabajo a todos aquellos que no dieron un palmo para atrás y, que si lo dieron, fue para coger carrerilla. Siempre es un placer compartir situaciones con ellos.
Para acabar os voy a hablar de mi compañero y amigo Andro.
Andro, al igual que 19 compañeros más, es curso mío. Además, es una bellísima persona que con el paso del tiempo, al menos al que escribe, le ha demostrado una gran amistad (tan necesaria en ciertos momentos en la mar). A Andro le solemos llamar papa Andro porque siempre acudimos a él para que nos dé consejo y, aunque aparenta ser muy reservado e independiente, cuando tiene confianza en ti cambia considerablemente. Para resumir a este gallego de Pontevedra, la primera provincia de Portugal (frase que utilizo para hacerle apretar dientes) es un amigo de esos que no falla. A él también mi agradecimiento.
Agradezco a la Santísima Virgen de los Remedios el amparo brindado durante estos días de temporal.
Tú eres mi reina,
si, bella rosa de amor,
por eso siempre a ti
dedico mi canción.
Servicio Sacrificio y buena proa.
Volvemos para España
Volvemos para España.
Hoy, día 7 de junio de 2016, dejamos por la popa el continente americano apuntando con la punta del bauprés hacia España. Atrás dejamos momentos únicos, paisajes inimaginables y gentes de buen corazón.
Antes de empezar a contaros como serán nuestros próximos días quiero relataros las experiencias vividas, durante seis días de puerto, conociendo las ciudades de Nueva York y Washington.
Los primeros cuatro días de estancia en puerto los pasamos en Nueva York, durmiendo una media de cinco horas diarias y “pateando” la ciudad el resto del tiempo; pero créanme, merece la pena.
Nueva York es la capital del mundo, una ciudad en la que uno ve cosas que jamás pensó que existieran. Como anécdota a esta afirmación quiero contar una experiencia vivida el primer día que llegamos a la ciudad: nada más alcanzar Nueva York dejamos nuestras pertenencias en un hotel y cogimos el metro en dirección a la famosa calle “Times Square”. Imagínense salir de la tenue luz de las galerías del metro de Nueva York y ver esa cantidad de pantallas cargadas de material publicitario que llegan a ocupar dos calles… Créanme que un joven de pueblo como yo jamás pensó que todo eso existiera.
¿Por qué capital del mundo? Por sus edificios como el Empire State, el cual tuvimos la ocasión de visitar; el puente de Brooklyn; el central Park o la famosa estatua de la libertad que tanto sentimiento desprende. Tal y como podéis comprobar, no perdimos el tiempo en ningún momento.
Después de haber visto el museo de los atentados del 11 de Septiembre y de poder imaginarse desde el terreno la magnitud de aquella desgracia, quiero hacer un reconocimiento a todas las personas que perdieron allí la vida, a todas las que colaboraron en la restauración de aquel amasijo de escombros. En definitiva, al pueblo americano.
Personalmente considero que es durísimo contemplar el museo del 11S: los vídeos, testimonios, fotos, materiales de las torres... hacen que uno llegue a emocionarse. Yo recuerdo perfectamente el día del atentado: estábamos en casa de Camuchi desmontando la carroza del día del “Mozucu” y en el momento en el que nos llamó para contárnoslo, nos sentamos todos delante de la tele a observar aquella desgracia. Recuerdo como Francisco, en aquel sofá, la catalogó como el inicio de la Tercera Guerra Mundial.
A día de hoy, habiendo estado en el lugar de los hechos, todavía me cuesta creer lo que allí pasó y, más aún, cómo junto a lo que fueron los cimientos de las torres gemelas resurge un increíble rascacielos (el más alto de Nueva York) que demuestra el orgullo de cómo el pueblo americano se repuso de tal desgracia.
Al pueblo americano: mi más absoluto respeto.
También me gustaría contar que uno de los días de nuestra estancia en esta ciudad salimos vestidos de militares, siendo este el mayor orgullo del mundo. Es increíble como el pueblo americano agradece y valora tu servicio. “Gracias por su servicio” era la frase que siempre escuchábamos de la boca de cantidad de gente, pero no solo eran palabras, sino hechos: te invitan a comer, a beber; te regalan entradas a museos, edificios emblemáticos; te permiten saltarte colas para entrar a cualquier cosa… En fin, otro reconocimiento al pueblo americano por su patriotismo. Ese patriotismo que tiene todo americano sea republicano o demócrata.
Para acabar esta pequeña descripción de Nueva York os exhorto a todos a que paséis unos días aquí y disfrutéis del conjunto de cosas que esconde este lugar que yo considero capital del mundo.
Sin embargo, esta no fue nuestra única escapada, ya que pudimos hacer una visita organizada por el barco a Washington. Aunque fue bastante fugaz pudimos ver la Casa Blanca, el Capitolio, el monumento a Corea, el monumento a los fallecidos en la Segunda Guerra Mundial, el monumento a Washington, el cementerio de todos los caídos en la Segunda Guerra mundial... Todo en esta ciudad es también increíble, pero lo que más te hace emocionar es observar la cantidad de tumbas en las que se reflejan los nombres de millones de personas que, combatiendo contra los nazis, perdieron su vida. A toda esa gente, a todos esos héroes que hicieron que hoy vivamos en países libres de elegir su futuro, les brindo mi más absoluto respeto y admiración.
Para resumir nuestra estancia en las ciudades de Nueva York y Washington me gustaría esclarecer que han sido dos grandes destinos en los cuales hemos pasado grandes ratos y donde hemos visto cosas inimaginables para una mente como la mía. Espero volver en algún otro momento. Incluso se habla que el próximo año, sobre estas fechas, tocaremos el puerto de Nueva York ¡esperemos que así sea!
Ahora da comienzo una travesía larga de 27 días donde, según parece, tropezaremos con alguna fuerte tormenta y muchas nieblas. Esperemos que la fuerza de la dotación, la experiencia marinera de este viejo barco y la protección de la Santísima Virgen del Carmen nos lleve a buen puerto.
Hoy os voy a hablar de mis compañeros del pañol. Ellos son Miguel (ya os he hablado de él), Sebastián (también sabéis de él cuando conté el día que recibió una condecoración), Merlo, Monti y Fer.
Merlo esta comisionado en el Cano para este crucero, aunque ya lo había estado antes, concretamente estaba en el palo mesana con Don Germán cuando este era el contramaestre de este palo. Merlo es un chaval fenómeno, con un carácter muy bonancible, un gran trabajador y habilidoso en el curro. Yo he aprendido mucho de él y espero que se anime a venir al siguiente crucero.
Después esta Monteagudo o Monti, como todos lo llamamos. Este es un tío con una paciencia y un carácter envidiable: desde que estoy embarcado nunca he visto a Monti enfadarse. Además es un tío currante, lo que hace que desee con todas las ganas que apruebe a suboficial y pueda, con su mente abierta, mejorar cosillas de la Armada.
Para acabar está Fernando que, si Dios quiere y el segundo comandante también, claro está nos abandonará este siguiente crucero para estudiar e intentar aprobar para guardia civil. Espero que tenga suerte porque Fer se merece todo lo bueno que la Armada pueda darle, pues es un trabajador ejemplar y muy buen compañero y maestro. Asimismo, espero con ansia verlo prestando servicio a España desde el benemérito cuerpo de la guardia civil.
Para acabar me encomiendo a la Santísima virgen del Carmen para que nos acompañe en esta larga travesía por aguas del Atlántico.
Servicio Sacrificio y Buena Proa.
sábado, 4 de junio de 2016
Un amargo adiós...
Hace mucho que no escribo ni subo ningún video ni foto ni sabéis de mí.
En cuanto a los puertos que hemos visitado:
-Cuba: me parece que viven en una burbuja de la que no les permiten salir, pero aun así ellos viven con felicidad y buscan la manera de ser alegres. La ciudad de la Habana es impresionante, su parecido con Cádiz alucinante aunque la pobreza y la poca rehabilitación de los edificios hace que pierda la esencia.
-Miami: era tal y como me la esperaba... dinero dinero y dinero. Chicas guapas y operadas y tíos con coches impresionantes, cubatas a 25$, pizzas por 30$ y un largo etc.
-Baltimore: No puedo decir nada de Baltimore, nos fuimos Rebe, Andro, Sergio, David y yo a Nueva York y unicamente puedo decir que es alucinante, para mi la mejor ciudad en la que hemos estado a día de hoy. Toda su belleza representada en los monumentos, edificios, las personas con su amabilidad... Uno de los días salimos vestidos de militar y la amabilidad de las personas era increíble, te daban las gracias por la calle por tu servicio, te invitaban a comer y sencillamente flipan con los militares, se les respeta diez mil veces mas que en España.
Ojalá en España fueran la mitad de como son en EEUU con los militares. Muchos me criticaran por decir esto de los militares, porque piensan que somos unos acabados de la vida pero se equivocan, muchos tenemos estudios y estamos aquí por una razón u otra, fuera de casa viendo meses un extenso mar que no termina nunca. Visito países y ciudades que tú no veras en tu vida pero no duermo en mi cama, trabajo unas 10 horas diarias, me levanto de madrugada para montar puntos nocturnos y no entiendo de sábados ni domingos. El que quiera vivir como yo que entre y se dará cuenta que no es oro todo lo que reluce.
Y hoy día 4 de Junio de 2016 es mi ultima noche en puerto extranjero, ya esto se va terminando, mañana haremos 3 meses que llevamos fuera de casa y de los nuestros. Se les echa de menos a todos, me acuerdo cada día de ellos. Quiero una fiesta con mis colegas, una cervecita con mi familia y poder abrazar y besar a mis padres.
Se que solo son 31 días los que me quedan para poder hacerlo, pero desde aquí viendo solo mar se hace eterno.
Me da pena que este crucero acabe pero es hora de que lo haga ya, lo vivido aquí dentro se lleva en la cabeza y en el corazón, horas y horas de guindola, confesiones de amigos, llantos, risas, peleas, aprendizaje, atardeceres preciosos y recuerdos para toda una vida.
Gracias a tantos por hacer posible lo que he vivido.
viernes, 3 de junio de 2016
Hoy puedo decir que un Tolano estuvo en la NASA
Hoy puedo decir que un Tolano estuvo en la NASA.
Han pasado dos semanas desde que no cuento las experiencias que nos está ofreciendo el buque escuela “Juan Sebastian de Elcano”. Después de abandonar el bonito país de Cuba, tuvimos dos días de navegación antes de entrar en la más que lujosa ciudad de Miami.
La entrada a esta ciudad es inimaginable para una mente como la mía que nunca ha vivido entre grandes lujos: las increíbles penínsulas repletas de mansiones extraordinarias con yates, de todos los gustos y tamaños, atracados a los muelles de las mismas; los vehículos lujosos que circulan por la ciudad… En definitiva, Miami es el mayor “club de ricos que jamás pensé que podría ver. Aquí, cuando vas andando por las calles de Miami Beach, lo realmente extraño es ver un coche “normal”, pues solamente te encuentras con Ferrarys, Porches, Camaros, Mercedes, Lamborginis… (Cuanto disfrutaría mi amigo Fernando viendo la cantidad de Ferrarys que tiene esta ciudad)
En fin, una ciudad fuera de lo normal en la cual tengo claro que, si fuera multimillonario, no vendría a vivir ya que hay sitios mucho más increíbles que esto. Pero como siempre escucho decir a mi padre: “el dinero llama al dinero”. Lo que tienen bien aprendido la cantidad de famosos y gente rica que hay aquí.
Como yo no tengo dinero como para pagar por una cerveza entre 17 y 20€, decidí pasar solamente un día en la ciudad de Miami (suficiente para apreciar el estilo de vida) y alquilar un coche para recorrer el estado de Florida, que eso sí que es una preciosidad. Pude transitar las islas del sur de Florida, conocidas como los caños, y pude visitar Cabo Cañaveral y la estación de la NASA.
Todas estas visitas fueron un acierto, pues todo es una preciosidad: tanto las islas del sur, compuestas por pequeños islotes repletos de maleza y con casas modestas que resurgen de entre la misma; los embarcaderos con sus barquitos, a los que se llegan por un pequeño sendero; como la costa del Cabo Cañaveral y la NASA allí situada. .
Para resumir este puerto, pienso que Miami es una ciudad lujosa más que bonita. Una ciudad que impresiona pero que únicamente enamora a aquellas personas que tienen como único fin vivir entre grandes lujos materiales.
Otra reflexión que me gustaría hacer es el tremendo contraste que hay entre dos ciudades situadas a 90 millas: La Habana y Miami. No hay duda que uno aprende viajando, pero también el conocimiento hace que te surjan muchas más dudas y curiosidades con difícil solución. Espero que algún día estas ciudades estén más unidas, pues los vínculos que tienen son enormes.
Por lo demás, la vida en el barco sigue parecida. No recordé contar en anteriores redacciones que el ministro de exteriores, Margallo, estuvo de visita en el barco durante la escala en Cuba y presenció la misa a bordo.
Hoy, que es sábado, se está realizando la carrera “24 horas” de Elcano, que consiste en que la dotación, voluntariamente, se apunta a correr 10 minutos cada uno. Así se está corriendo día y noche hasta completar 24 horas e intentar batir el récord de kilómetros de otros cruceros. Este tipo de actividades a mí personalmente me agradan mucho, ya que es una diversión muy sana. Yo he tenido ocasión de correr y de colaborar un poco en la actividad, lo que uno puede después de tres días de duro trabajo y de muy pocas horas de sueño.
Otra novedad de esta semana es que he tenido la ocasión, junto a cuatro compañeros más, de compartir comida con el comandante. Estas comidas entran dentro de las intenciones del comandante de conocernos a todos un poco más. Yo, siendo sinceros, como más a gusto comiendo con mi bandeja inoxidable y mis humildes compañeros en el comedor de marinería, pero eso no quita que me resulten muy interesantes las comidas con el comandante. Así podemos tener un contacto más cercano, dado que generalmente las distancias entre el comandante y un marinero son eternas. Espero poder compartir más momentos así, ya que Don Victoriano parece un buen hombre, diplomático y culto.
Para ir terminando hoy os voy a hablar de Miguel Sancho, que es mi compañero en el pañol. Miguel me ha acompañado desde la escuela, ya que somos curso (expresión cariñosa para referirse a un compañero de promoción) y hemos compartido muchos momentos buenos y también alguno durillo. Hay veces que riño con él, aunque son broncas de esas que catalogaría como de madre. Broncas en las que riñes sabiendo que es por el bien de ambos y que en cuestión de minutos se ha pasado. Miguel es una persona noble, con una virtud que en muchas ocasiones le cuesta sus disgustos y es que dice lo que piensa sin más tapujos. Hoy, Miguel junto a Andro (compañero de escuela del que ya os hablaré), son las personas de las que más agradecido estoy, por la amistad que me han demostrado durante este último año desde que ingresáramos en la escuela de Ferrol hace ya casi un año.
Para resumir Sancho es un buen amigo.
A tres días de entrar en la ciudad de Baltimore me despido encomendándome a la Santísima virgen de los Remedios reina y madre de Ruiloba.
Servicio Sacrificio y buena proa.
jueves, 19 de mayo de 2016
Adiós cuba adios
Adiós Cuba adiós. De esta manera despedimos la bonita ciudad de “La Habana” cuando eran las 09:25 de la mañana del día 16 de mayo. Atrás dejamos un país digno de visitar, que te hace imaginarte la España de los años 50 y 60.
Durante nuestra estancia aquí hemos visitado la ciudad, tanto “La Habana” vieja como “La Habana” nueva. El bonito e increíble capitolio, el teatro, la plaza de la revolución, los increíbles mercados artesanales que hay por las calles, las bonitas playas de la costa este y, en un par de noches, también hemos conocido a los famosos cantineros de Cuba.
Cuba es, sin duda, un país peculiar del que cambiaría muchas cosas. No como turista, ya que el turista en Cuba es propietario de mil derechos, sino como ciudadano. Sin embargo, no puedo ocultar que, de la misma manera que me voy feliz de haber conocido un gran país, también me voy con rabia de ver el estado en el que se encuentra, esperando que algún día el ciudadano tenga el derecho de elegir su futuro.
Ahora caemos proa a “Miami”, una ciudad que según cuentan por aquí será muy distinta de lo que nos hemos encontrado hasta ahora. Mi intención durante estos días es alquilar un coche o moto y recorrer el estado de florida, intentando encontrar lugares únicos. Ya os contaré la experiencia.
Hoy, para ir acabando la redacción, os voy a hablar de Don Germán, el contramaestre de cargo del buque escuela. El nostramo, como yo lo llamo, es un hombre con un conocimiento de vela y del barco increíble, no hay manera de pillarlo en nada. Por ser el nostramo de cargo es, además, el mando directo de los pañoleros y, aunque hay veces que nos dan ganas de estrangularlo, le procesamos un gran cariño.
El puesto que ocupa Don Germán diría que es el que posee mayor responsabilidad del barco, ya que él es quien dirige y controla las maniobras del buque junto con los mantenimientos y reparaciones de toda la cubierta y arboladura. Es por eso que, yo al menos, no le envidio el rato.
Para resumir, Don Germán es un buen marino junto al que tiene que estar gente incansable, pues el oficio de pañolero unido al afán del trabajo bien hecho, resulta tarea para bellacos.
Con Cuba por nuestra popa me despido encomendándome a la Santísima Virgen De los Remedios Reina y madre de Ruiloba.
Servicio Sacrificio y buena proa
Nuevo destino
Hoy es viernes y antes de ayer recalamos en la bonita ciudad de “La Habana”, en Cuba. La entrada no tiene nada que envidiarle a la de “San Juan de Puerto Rico”, ya que es una increíble imagen, con su castillo a la izquierda y con el larguísimo malecón o paseo marítimo a la derecha, junto a una gran cantidad de edificios históricos que forman dicha ciudad.
El primer día tuve la ocasión de salir a conocer un poco la ciudad y por culpa del asombroso calor que hace, que te obliga a que degustes sus increíbles mojitos y caipiriñas (estas últimas no distando mucho de las que Ismael prepara en la famosa fiesta de “San Roque” en Pando, el que es un barrio de mi pueblo natal Ruiloba), no pude ver mucho, ya que el agua de fuego corrió en caudales con los efectos que provoca en el organismo.
Quiero contar lo orgulloso que me sentí cuando se nos acercó el embajador de España en Cuba, con un gesto humilde, al vernos que estábamos realizando los trabajos de preparación del buque para su estancia en puerto. Él me informó que era Santanderino, pero entablando conversación de lo bonita que es nuestra tierra, el coronel que lo acompañaba también nos sorprendió diciéndonos que era purriego y que su hijo se casará este verano en mi pueblo, Ruiloba. En ese momento se me pusieron los pelos de punta. Pude ver reflejada en el embajador la misma emoción que yo sentía por estar rodeado de paisanos a tantas millas de distancia de nuestras casas. Fue lo que se conoce por un momento único donde te das cuenta que verdaderamente el mundo es un pañuelo. Sin embargo, continuaré contando las sensaciones que me está dando este país, Cuba.
Nunca había tenido la experiencia de conocer más sistemas de gobierno que el constitucional, pero hoy puedo comparar nuestro sistema con el comunista. No creo que este último carezca de cosas buenas, sin embargo, bajo mi punto de vista, dista mucho de una monarquía parlamentaria.
Es triste ver que, cuando preguntas a las personas cómo esta cuba, miran a una banda y otra para comprobar que no les escucha nadie. Posteriormente, sueltan un largo y distendido conjunto de insultos y juramentos. A mí, personalmente, me disgusta que un hombre con 67 años siga trabajando con el firme convencimiento de que se morirá así, trabajando, por lo que en España serían unos veinte euros al mes. No obstante, lo que realmente me preocupa es que no puedan expresar sus pensamientos y opiniones con total libertad.
Quizás el aspecto más positivo en Cuba y que ha de valorarse es, además de su increíble encanto, la seguridad existente. Hay una cantidad de policías por las calles que hacen que uno pueda caminar tranquilamente sin ningún sobresalto.
Bueno para seguir contando un poco sobre los miembros de la dotación del barco hoy os voy a hablar de la cabo 1 Ana, que es la cabo primera que con Suso, se encarga del pañol junto con el destino de foques. La cabo Ana es un poco como nuestra madre en el barco, producto de que hay pocas mujeres en el mismo y de que en el pañol todos somos hombres, con los que hay que tener mucha paciencia, especialmente con el que escribe. La cabo Ana, además, tiene muy trotada la marina, hasta el punto de que yo hay veces que le digo que tendría que comandar el barco por lo controlado que le tiene. En definitiva, es inevitable coger cariño a la Cabo Ana.
Me encomiendo a la Santísima Virgen de los Remedios para que nos guíe en estos días
Servicio, Sacrificio y buena proa.
Adiós San Juan
Todos alguna vez hemos sentido un escalofrío por dentro y hemos visto como los pelos se nos ponían de punta. Ese es el sentimiento que he tenido yo hoy, día 3 de mayo de 2016, cuando abandonaba la bonita ciudad de “San Juan de Puerto Rico” navegando por la bahía. Siendo ese mismo instante cuando un convento formado por religiosas españolas ondeaban cantidad de banderas de España. Incluso se podía observar a las hermanas diciéndonos adiós, como si se despidieran de sus familias. En realidad, cuando estás a más de 2000 millas de casa, te alegra encontrarte con cualquier cosa que tenga que ver con tu país de origen, con tu patria.
Hoy, me marcho de este puerto habiendo visto auténticas preciosidades y con el convencimiento de que recomendaría este sitio a cualquier persona.
Estos días he visitado el parque natural del yunque, con sus bonitas cascadas y con su espesor de maleza. También hemos disfrutado de un día en la preciosa “isla de culebra”, en la cual puedes ver playas bellas con un agua cristalina que te exhorta a que te bañes en ella. Asimismo, he conocido la ciudad de “San Juan”. Una ciudad que, además de preciosa, es un pedazo de historia de España que hace a uno apretar dientes por haber perdido ese territorio. En definitiva, me las he gozado en este lugar. Sin embargo, pondría una pega, solamente una: lo caro que son casi todas las cosas. No obstante, esto pienso que no deja de ser como en cualquier parte del mundo donde existe el turismo y donde hacen honor a ese dicho que dice “al ave de paso… cañonazo”
Camino ya de “La Habana” en Cuba, este LXXXVII crucero de instrucción llega a su ecuador. Llevamos ya dos meses en la mar que han pasado increíblemente rápido, en el cual la intensidad del trabajo a bordo hace que todos los días parezcan uno, donde los momentos buenos superan con creces a los malos. He decidido que ahora que empieza la cuenta atrás de aquí en adelante en cada redacción, además de seguir contando mis experiencias, escribiré sobre los marin@s del barco. Lo hago porque esta Armada tiene aspectos que mejorar, sin duda alguna, pero también tiene grandes cosas. Uno de los mejores tesoros es cierta gente que ama su oficio, que desprenden un sudor que huele a pasión por el servicio, por lo que es de justicia que alguien hable de ellos.
Hoy comienzo hablando de una de las personas más enamorada de su labor que conozco, ese es: El Cabo 1 Suso. El cabo Suso, como todos lo conocen, es un apasionado de la especialidad de maniobra, se ve que disfruta a diario de su trabajo como un niño en su juego preferido. Es también un hombre con una paciencia similar a la del Santo Job, ya que su cargo es el de cabo 1 del pañol del contramaestre, lo que supone un trabajo de mucho desgaste y que pocas veces se ve recompensado. Sin duda alguna, cuando más paciencia demuestra, es cuando tiene que aguantarnos a nosotros los pañoleros, que yo creo que hay veces en los que a punto estamos de sacarlo de quicio.
Personalmente todos los días aprendo algo del cabo Suso y eso hace que uno sienta aprecio y agradecimiento hacia su persona, hasta el punto de pensar que está entre las cinco personas más producentes y eficaces que existen en el “Juan Sebastián de Elcano”. En definitiva el cabo Suso es un hombre de Servicio.
Me encomiendo a la santísima virgen del Rosario, la que fuera durante muchos años patrona de la Armada Española para que me guíe en estos días venideros.
Servicio Sacrificio y buena proa.
domingo, 1 de mayo de 2016
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