domingo, 1 de mayo de 2016
San Juan de puerto rico
Hoy es 28 de abril y nos encontramos ya atracados en la bonita, por no decir preciosa, ciudad de San Juan de Puerto Rico. Todavía no he podido salir del barco, ya que estoy de guardia, pero sólo con lo bonita que es la entrada desde el mar observando las fortificaciones que hicimos los españoles para defender las que fueron nuestras tierras, recomiendo a cualquiera que venga a disfrutar de esta ciudad.
Atrás hemos dejado unos días duros de trabajo, interrumpidos por algún rato de ocio como fue “el lluvia de estrellas”, dónde mi compañero y amigo Fran y este servidor, interpretamos una canción que nos sirvió para pasar un rato muy agradable, del que el resto de dotación disfrutó también.
Ayer pasamos el día de intensivos fondeados en las islas vírgenes y, créanme, son una pasada de islas, pero eso sí, un lugar accesible a unos pocos, pues sólo surgen de entre los árboles mansiones inmensas propiedad de famosos y millonarios. Como dice Melendi en una canción, hay que ver que mal repartido está el mundo desde el primer mes de enero. Yo en verdad soy de los que pienso que el dinero no da la felicidad, pero sí que hay que reconocer que aplaca los nervios.
Voy a explicar los trabajos que se realizan cuando se llega a puerto:
Hoy, por ejemplo, a las 6:45 se tocó diana. Desde este momento en adelante, la gente tiene 30 minutos para asearse, desayunar y arranchar sollados. Seguidamente, a las 7:15, se toca preparación del buque para entrar a puerto. Esto consiste en afujar estachas de amarre listas para largar al muelle y se prepara todo el material como guías, palletes, se reparten puestos...
Una vez que todo está listo se toca babor y estribor de guardia, que consiste en que toda la dotación forma en los distintos puntos del barco para rendir honores a la ciudad en la que entramos. La entrada en San Juan fue preciosa, no sólo por lo bonita que es la bahía, sino porque se realizó un saludo de 2 salvas de honor contestadas por el ejército americano desde tierra. Además, me gusto ver cómo, en un bonito convento de monjas Españolas que se encuentra en un sitio privilegiado cerca de la ría, ondeaba una bandera Española gigante. La verdad que la entrada fue única y capaz de emocionar a cualquiera.
Posteriormente se comienza con la maniobra de atraque, que es un punto delicado donde el mínimo fallo puede ocasionar un accidente. Una vez finalizada la maniobra, el personal se reparte: unos cargando víveres, otros tirando las basuras acumuladas durante los días de navegación y los pañoleros montamos los toldos para la recepción de puerto, aunque últimamente además de montar toldos también estamos haciendo carga de víveres. Todo esto conlleva que, si uno atraca al muelle sobre las 9 de la mañana, la salida de francos será sobre la 1:30 de la mañana.
Servicio Sacrificio y buena proa
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