domingo, 13 de marzo de 2016

primus portium

  • Primer destino Santa Cruz de Tenerife.
    Después de unos días de navegación estamos ya atracados al muelle del puerto
    de Santa Cruz de Tenerife. La víspera de llegar a puerto fue un día de jornada intensiva,
    donde todo el mundo tuvo que arrimar el hombro. Me gustó ver a los guardiamarinas
    ayudarnos a limpiar metales y echando una mano en el aferrado de velas. Nunca podrán
    saber el trabajo de un marinero, pero al menos les servirá para darse cuenta que hay
    marinos que dan todo lo que tienen por una causa, como es el servicio a España.
    Antes de acabar el día intensivo, la banda de música nos brindó un concierto
    que, al menos al que escribe, le alegró el corazón. Me sirvió para percatarme que la
    música es una verdadera medicina. En mi caso no estaba triste, dado que sería imposible
    en este barco. No obstante, sí estaba cansado de un día intenso. La conclusión que saqué
    de ello fue que, mientras pueda, asistiré de nuevo a todos los conciertos.
    Hablando de conciertos, nosotros de vez en cuando nos montamos los nuestros
    propios en el pañol con el pitu montañés, la flauta y las castañuelas. La verdad que lo
    pasamos muy bien. Agradezco a Ramón Bueno, gran persona y un gran músico, que me
    enseñara a tocar ese bonito instrumento, el pitu montañés. También tengo en el recuerdo
    a la asociación de trajes regionales de Trasierra, con quienes tan buenos ratos pasé
    tocando. Espero que sigan tan unidos y alegres como siempre.
    La mañana del día 11 entramos al puerto de Santa Cruz, recibiéndonos con trajes
    de época y disparando salvas de honor. Fue muy bonita la entrada y me resultó
    sorprendente el paisaje de esta isla que, sin duda alguna, es preciosa
    Durante estos días de estancia en la isla lo estamos pasando muy bien, pues
    hemos podido ver parte de la ciudad.
    El sábado nos escapamos a ver el amanecer desde el Teide y nos gustó mucho.
    Tuvimos la suerte de que hubiese nubes bajas, lo que producía una estampa única a la
    que, al parecer, se llama mar de nubes. Otro día lo hemos pasado en un “aguapark”,
    donde disfrutamos como niños. Asimismo, hemos disfrutado de una excursión
    organizada por el barco: la visita a la laguna, la visita al parque natural del Teide…
    Para resumir, la estancia en Tenerife ha sido muy buena. Hemos disfrutado como
    niños y aunque no hemos descansado mucho, si hemos cargado las pilas.
  • Me gustaría añadir y explicar que será difícil que, en estos días de travesía que
    nos quedan por delante, podamos actualizar el blog. La causa es que en el barco, aunque
    tenemos WiFi satélite, funciona muy mal y solo nos permite recibir algún WhatsApp y
    poco más. Sin embargo, prometemos que según lleguemos a Brasil os contaremos más
    experiencias.
    Para terminar me encomiendo a la santísima virgen de los Remedios, reina y
    madre de mi pueblo natal, Ruiloba, para que me proteja y guarde en esta larga
    navegación en la que cruzaremos a América del sur.
    Servicio Sacrificio y buena proa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario